¿Robin Hood el personaje histórico o leyenda, fué realmente un héroe o solamente un vil ladrón? ¡analicémoslo aquí, en Consejo Financiero!
Si hay una historia mundialmente conocida y con la que hemos crecido a través de libros de cuentos, dibujos animados, obras y decenas de películas es la historia de Robin Hood, el príncipe de los Ladrones, una historia que ha generado por décadas la fascinación de millones de personas, que ha sido materia prima para la industria editorial, la televisión y por supuesto la industria cinematográfica.
Historia Robin Hood
Pues resulta que en realidad la historia de Robin Hood es una leyenda medieval de la cultura popular inglesa, que narra la historia de Robin de Locksley, un hombre que vive escondido al margen de la ley en los bosques de Sherwood junto con sus amigos, quienes se dedican a robar a los ricos para darle a las personas pobres y necesitadas.
No se sabe a ciencia cierta si realmente Robin Hood existió, o simplemente es el producto del imaginario de la gente, quienes generación tras generación han venido enriqueciendo la leyenda como tal.
Pues esta popular historia ha dado que hablar, generando una discusión ética alrededor de la historia, cuestionando si el personaje y sus amigos eran héroes o por el contrario, unos simples delincuentes.
Bueno, pues me ha parecido importante traer este tema, pues el mensaje que dejan historias como estás pueden impactar significativamente nuestras creencias y al hacerlo, aunque no lo creas, pueden impactar nuestros comportamientos y la forma en que actuamos en nuestro entorno económico. ¿Me acompañas?
Reflexiones éticas hacerca de Robin Hood
Bien, empecemos analizando las razones que dice la historia llevaron a Robin Hood a robarle a los ricos: Por una parte, un gobierno opresor que gravaba a la gente con altos impuestos y de otra, la profunda desigualdad económica entre ricos y pobres.
Esto me recuerda la popular frase escrita realmente por Napoleón Bonaparte y atribuida por error al filósofo italiano Nicolas Maquiavelo que dice: “El fin justifica los medios”, queriendo enseñar que cuando se tiene un buen propósito no importa la forma, correcta o incorrecta, moral o inmoral con que se consiga un noble objetivo.
Pues esto precisamente es lo que enseña la historia de Robin Hood: Que es válido hacer algo incorrecto, que en este caso es robar, para hacer algo correcto, es decir, ayudarle a la gente necesitada.
Y eso es precisamente lo que terminamos haciendo muchas veces en nuestro entorno personal y económico: Hacemos cosas incorrectas para lograr fines correctos, cuando por ejemplo tenemos problemas financieros y le ocultamos la verdad a nuestra familia para no preocuparla, cuando como emprendedores recurrimos a malas prácticas comerciales o contables para hacer crecer nuestro negocio y de esa manera poder proveer a nuestra familia, cuando le robamos una resma de papel a la empresa en la que trabajamos, para que nuestros hijos puedan hacer sus tareas escolares o cuando usamos el dinero que estaba destinado para pagar una deuda en las vacaciones de fin de año.
El problema no es solamente que es moral y éticamente incorrecto hacer todas estas cosas, sino que cada uno de estos actos tienen a la larga consecuencias para nosotros.
Si le ocultamos a nuestra familia el verdadero estado de nuestras finanzas, algún día la bomba estallará y terminaremos teniendo serios problemas de confianza y de relación con nuestros seres queridos;
Cuando recurrimos a malas prácticas para hacer crecer nuestro negocio algún día seremos descubiertos y nos pueden llover demandas de clientes o sanciones de la administración de impuestos;
Cuando le robamos recursos a la empresa para la que trabajamos, podemos terminar despedidos; o
Cuando nos gastamos el dinero que teníamos para pagar una deuda en otra cosa, podemos terminar pagando costosos intereses de mora o los honorarios de una empresa de cobranzas o peor aún: perdiendo la relación con el familiar o amigo que nos prestó.
En definitiva y regresando a la leyenda, quien actúa como Robin Hood, guardando las proporciones termina mal a la larga: perseguido, sólo, quebrado, en la cárcel o hasta muerto.
Las historias de personajes que obraron mal en nombre del bien y que terminaron saliéndose con la suya son más producto de Hollywood que de la realidad. Si no me crees mira el final de muchos famosos delincuentes que hacían obras de caridad, o para no ir tan lejos, como han terminado familiares amigos o conocidos que no obraron correctamente.
¿Conclusión de esta primera reflexión? Hacer cosas incorrectas para logran fines correctos no es una buena estrategia para nuestra vida personal y financiera, porque inevitablemente, recibiremos la consecuencias de nuestro mal actuar.
En segundo lugar, analicemos a los pobres en el contexto de la historia. Para ellos, Robin Hood es su héroe, pues el dinero que le roba a los ricos lo distribuye entre ellos.
Pero si analizamos en detalle el rol de los pobres en la leyenda, vemos gente que recibe beneficios sin trabajar. Si profundizas un poco en la historia, no dice por ningún lado que estas personas trabajaran o tuvieran algún tipo de actividad productiva.
El problema de este segundo mensaje es que da a entender que no trabajar puede dar beneficios económicos, pues siempre habrá alguien que salga en nuestro rescate, mentalidad de escasez que tristemente se ve en nuestros países.
¿Y en que comportamientos nuestros se ve reflejada esta mentalidad?
Primero, cuando votamos por políticos deshonestos que prometen bajar nuestros impuestos, regalarnos casas y crear cuanto subsidio se les ocurre, promesas populistas que a propósito, la gran mayoría no se cumplen porque no existen los recursos para financiarlas.
Si hay una forma de sumir aún más en la pobreza a la gente pobre es darles sin enseñarles a trabajar o dándoles las herramientas para que se vuelvan productivos. Se que te he dicho que el dinero es también para darlo a quien se encuentra en necesidad, pero debemos hacerlo con inteligencia, buscando que la persona ayudada no se vuelva dependiente de nuestra ayuda, sino que se esfuerce en ser productivo y salir de su situación.
Hace algunos años tuve la oportunidad de visitar Cuba. Como sabrás, la gente que vive allí vive subvencionada por el estado, quienes le dan a sus ciudadanos lo requete mínimo para que puedan vivir: Una porción de arroz, huevos, aceite y azúcar y subsidia la compra de otros alimentos, como los fríjoles y la sal.
Te cuento que el cubano promedio es muy pobre, pues el régimen comunista no motiva al ciudadano a ser productivo, sino en darle con precariedad lo mínimo para su subsistencia. Resultado: el Cubano se ha conformado a vivir con lo mínimo y no buscar otros medios para salir de la pobreza.
Si hay algo que nos da un propósito en la vida es ser productivos y contribuir con nuestro trabajo a tener una mejor sociedad. Asi que por favor: Cuando aparezca el siguiente político que nos ofrezca el cielo y la tierra, por favor no votemos por él, pues lo que realmente necesitamos del estado es que promueva el trabajo y la productividad, no que nos regale cosas.
En segundo lugar tenemos mentalidad de pobreza cuando pensamos que el estado es el responsable de nuestra jubilación y que su responsabilidad es velar por nosotros durante nuestra vejez, especialmente cuando durante nuestra vida productiva no ahorramos ni hicimos nada para construir una pensión. Quiero decirte que la responsabilidad de construir una pensión no es del estado, es nuestra responsabilidad. Si quieres saber más de este tema, te invito a escuchar el episodio número 65 de mi podcast.
Y en tercer lugar tenemos mentalidad de pobres cuando nos conformamos con vivir con lo mínimo, con los mismos ingresos, las mismas dificultades financieras y soñamos con el día en que nos ganemos la lotería, alguien llegue con un maletín repleto de dinero o recibamos esa tan anhelada herencia de nuestros padres o algo nos deje ese tío rico. Cuando pensamos así realmente no necesitamos dinero para solucionar nuestros problemas financieros, lo que necesitamos es cambiar de mentalidad.
¿Conclusión de esta segunda reflexión entorno a los pobres de la historia? creo que Robin Hood no les estaba haciendo ningún favor al darles dinero, al contrario, lo que estaba haciendo con ellos era hundiéndolos más en la pobreza, pues en lugar de ayudarles a volverse gente productiva los estaba volviendo dependientes de su ayuda.
El patrón de la mentalidad de pobreza es el mismo: Esperar a que un “Robin Hood” o un golpe de suerte nos rescate.
Para concluir
Para ir concluyendo, ¿ves como una historia ficticia, o de la vida real como de la de Robin Hood puede inconscientemente afectar nuestra forma de pensar?
No se si Robin Hood realmente existió o no, pero contestando la pregunta de este post de si finalmente Robin Hood fue un héroe o simplemente un vil ladrón, te invito a que tomes tus propias conclusiones, pero en lo personal creo que Robin Hood era simplemente un vil ladrón, primero porque nada justifica el robar o hacer algo ilegal para lograr algo bueno y segundo porque en lugar de realmente de ayudarle a los pobres, lo que estaba haciendo era sumiéndolos cada vez más en la pobreza, porque lo que realmente necesitaban ellos era cambiar su mentalidad, no recibir dinero.
¿Qué tanto tienes de Robin Hood y que tanto tienes de la mentalidad que tenían estos pobres? ¡Te invito a analizarlo y cambiar de ahora en adelante tu forma de pensar y tus acciones! Si quieres escuchar el episodio podcast de este episodio, da clic a continuación:

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