Descubre las perlas de sabiduría financiera que encierra el refrán “El que guarda manjares, guarda pesares” ¡Aquí en Consejo Financiero!
“El que guarda manjares guarda pesares” decían las abuelas queriendo decir que quien no se come las cosas ricas que tiene, alguien más termina comiéndoselas o terminan dañándose.
Me encantan los refranes populares, porque cada uno de ellos guardan perlas de sabiduría para la vida y quisiera aprovechar este post para ver como puede aplicar a nuestra vida financiera. ¿Me acompañas?
Lecciones: “El que guarda manjares, guara pesares”
Vale. Lo primero que quisiera recordarte son los cuatro usos que le podemos dar al dinero: El dinero es para suplir nuestras necesidades básicas, el dinero es para ahorrarlo e invertirlo, el dinero es para compartirlo con quien está en necesidad y si, el dinero es para disfrutárnoslo.
Considero que la sabiduría financiera consiste en tener un sabio equilibrio entre estos diferentes usos, equilibrio que se rompe cuando por ejemplo sólo usamos el dinero para dárselo generosamente a los demás sin guardar para nosotros mismos, cuando nos lo gastamos todo en disfrute sin ahorrar un solo dólar para el futuro o sólo ahorramos e invertimos nuestro dinero y no nos damos ni siquiera la oportunidad de vivir en un mejor lugar o darnos unas buenas vacaciones.
De este último desequilibrio es del que te quiero hablar: Cuando pensamos que la sabiduría financiera consiste sólo en acumular y acumular.
Ahora, si este es un blog de finanzas personales ¿no se supone que lo que debería aconsejarte es que hagas millones y millones para un día retirarte rico y no tener que trabajar un día más en tu vida?
Bueno, pues en Consejo Financiero, no, simplemente porque sólo acumular dinero no sólo es un enfoque egoísta y egocéntrico, sino que acumular dinero persé no te hará feliz.
He conocido personas que gracias a Dios les va muy bien, pero por desgracia son las más tacañas del mundo, absteniéndose de comprar una mejor casa para su familia, vestir mejor o en general darse una mejor calidad de vida sin llegar al punto de derrochar o endeudarse, porque tienen el suficiente capital financiero para hacerlo.
El problema con acumular y acumular es que puede pasar una o las dos cosas que decían las abuelas cuando se guardan manjares: Que otros se terminen gastando tu riqueza financiera o que lo que construiste financieramente hablando se eche a perder.
Mira, hay miles de historias de personas que acumularon riquezas y quien finalmente termino disfrutándoselas pues fueron sus hijos malcriados o aún peor: El nuevo conyugue que se consiguió el viudo o la viuda sobreviviente o aún el mismo estado, cuando este tipo de personas fallecieron sin dejar herederos, haciendo que todo su patrimonio se transfiriese al mismo.
La otra consecuencia de acumular y acumular es que la riqueza financiera se eche a perder, situación que se da cuando al tener tanto se pierde el control sobre todo lo que se posee, llámense inmuebles o negocios, activos que para mantener su valor requieren de mantenimiento y dirección permanente. En otras palabras: El que tiene tienda (o inmuebles) que los atienda, sino que los venda.
Es una lástima ver como los inmuebles se echan a perder por falta de mantenimiento o los negocios se mueren porque su dueño no está al frente o se los terminan robando.
Por estas razones es que el refrán que nos ocupa en este post se cumple en nuestras finanzas personales, cuando guardamos tanto que al final no nos lo disfrutamos nosotros, sino las personas menos pensadas o simplemente esa riqueza se echa a perder en el tiempo.
Recomendaciones
Ahora, antes de que salgas como loco a gastarte hasta lo que no tienes para disfrutar tu dinero y aplicar el refrán “el que guarda pesares, guarda manjares” te recuerdo que lo quiero enseñarte en este post no es solo gastar y no ahorrar, no, sino en tener el sabio equilibrio entre gastar, ahorrar e invertir, dar y disfrutar.
La escritura dice que el deseo de Dios es que podamos disfrutar lo que tanto trabajo nos ha costado, pero que también guardemos e invirtamos para el futuro y sobre todo que demos con generosidad.
En lo que respecta a uno de estos cuatro usos, que es disfrutar, es que puedes destinar un porcentaje de tus ingresos para viajar, para salir al restaurante, para comprarte la ropa que te gusta, para comprarte un buen carro sin endeudarte, para comprarte una casa en un mejor sitio de la ciudad, para ir al spa, para de vez en cuando darte gusticos, para comprar si lo puedes hacer la membresía de un club, para ir a teatro o a un buen concierto, para disfrutar de tu hobbie favorito o para lo que sea que disfrutes siempre lo hagas ojo: con orden financiero y sin deuda, porque es el deseo de Dios, que además de suplir tus necesidades básicas, te disfrutes el fruto de tu esfuerzo.
Que no te quede el pesar de llegar a viejo con mucho dinero pero sin la posibilidad de disfrutar, sino más bien llegar a viejo, por supuesto, con la tranquilidad de haber construido un capital para tu retiro, pero también con miles de recuerdos de todo lo que disfrutaste y compartiste con los demás.
Para terminar, te dejo con esta frase del filósofo griego Aristóteles quien dijo brevemente:
“La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión”
Entonces, disfruta del fruto de tu esfuerzo sin remordimientos, siempre y cuando lo hagas equilibrando el gastar, el ahorrar e invertir y el dar a otros con generosidad ¡y llegarás a ser verdaderamente rico!

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