¿Sabías que la formación de un carácter maduro es vital para tu éxito personal y financiero? ¡Descúbrelo aquí en Consejo Financiero!
Este fue el emocionante reconocimiento al tenista Roger Federer en la cancha de Wimbledon en 2022 como el mayor ganador de este torneo en 8 ocasiones.
Roger logró durante su impecable carrera deportiva, por cierto una de las más longevas en este deporte, un total de 111 títulos, de los cuales fueron 20 Grand Slams, y 83 torneos ATP en individuales y un oro en Juegos Olímpicos y 7 torneos ATP en dobles.
Lo que es aún más destacable en la carrera de Roger Federer es su ejemplo de vida personal. No se le conocieron escándalos ni manchas por dopaje, arreglos de partidos u otros vicios del tenis a este nivel.
Durante su carrera profesional, Roger no sólo se destacó por su elegante y poderoso estilo de juego, sino que además se caracterizó por ser un todo caballero dentro y fuera de la cancha, un ejemplo como hombre de familia, un ejemplo de equilibrio entre su vida personal y familiar, un ejemplo de generosidad con su fundación Roger Foundation, lo que lo llevó a ser el tenista más apreciado del planeta y una de las figuras públicas con mejor imagen. Imagínate que en 2011, un estudio realizado entre más de 50.000 personas de 25 países determinó que solo Nelson Mandela (Premio Nobel de la Paz en 1993) tenía mejor reputación que Roger.
Para resumir podemos decir que Roger ha logrado lo que muchos codician: Una vida llena de éxitos, fama, dinero y reconocimiento.
Ahora, ¿será que Roger ha logrado lo que ha logrado a punta de solo talento? La respuesta es que no.
Imagínate que Roger tomó su primera raqueta a los 8 años de edad, pero realmente se dedicó en serio al deporte a sus 14 años, pero con serios problemas personales, debido a que su carácter era insoportable a esta edad, debido a su irascibilidad, falta de respeto con sus entrenadores y rivales, siendo grosero con ellos, abandonando los juegos y rompiendo con frecuencia sus raquetas contra el suelo tras fallar golpes…. Algo difícil de creer hoy en día, ¿no?
El asunto es que en ese momento Roger no tenía en ese lo que más se necesita para tener una carrera profesional exitosa y duradera: Carácter. Carácter que al parecer pudo madurar con la ayuda del entrenador sueco Peter Lindgren, quien con el tiempo lo ayudó a convertirse en el Roger Federer que todos conocemos hoy.
Lo interesante de todo esto es que tuvo que pasar 14 años para que Roger ganara su primer Grand Slam, 14 años de formación, de sacrificios, de renunciar a su infancia, de largos entrenamientos fuera de casa, de miles de horas en la cancha perfeccionando su estilo de juego, dieta rigurosa, montones de sesiones de coaching para fortalecer el manejo de sus emociones y de su crecimiento como persona, muchas horas en el gimnasio, infinidad de jornadas de planificación y un sinfín de cosas más que no nos imaginamos, que como un ladrillo sobre otro construyeron ojo: el carácter necesario para lograr ser quien llegó a ser durante tantos años.
Ahora ¿Quién no quisiera alcanzar el éxito profesional de una persona como Roger Federer? Creo que estarás de acuerdo conmigo que cualquier persona, pero muy pocos estarían dispuestos a pagar el enorme precio que este deportista ha tenido que pagar para formar el carácter que sustentó todo lo que ha logrado.
Ahora, ¿y qué tiene que ver esto con finanzas personales? Pues tiene que ver mucho y es que muchos quieren lograr una vida personal y financiera exitosa sin formar antes el carácter necesario para poder sustentarla.
Alguna vez escuché una frase que me llegó a lo profundo de mi corazón que te parafrasearé a continuación: Dios nos dará a administrar tantas riquezas en la medida que estemos preparados o capaces de administrar. Una vez más: Dios nos dará a administrar tantas riquezas en la medida que estemos preparados o capaces de administrar.
Esta frase lo que quiere decir es que en la vida tendremos tantas riquezas como carácter hayamos desarrollado para administrarlas.
Esto significa que si tenemos un carácter débil, marcado por el desorden financiero, la falta de diligencia, muy pocos principios e integridad, adicción a las deudas, falta de dominio propio, inseguridades, problemas de identidad, pereza, fascinación por el dinero fácil, cero hábitos de ahorro, conformismo, mediocridad, para mencionar solo algunas deficiencias de carácter, lograremos eso mismo en nuestras finanzas, un pobre o inexistente éxito financiero.
Pero si al contrario, y pese a los múltiples defectos que todos como personas tenemos, logramos desarrollar ojo: un carácter sólido, a través de un esfuerzo consciente para erradicar todos estos defectos de carácter aprendiendo por ejemplo los principios de la educación financiera, rigiendo nuestra vida con principios correctos, como lo son como el trabajo diligente, el ahorro constante, la inversión, el orden financiero, la integridad, desarrollar el dominio propio, trabajamos en nuestra autoestima y nuestra valía como individuos, la excelencia, el deseo de ser cada día mejores personas, entre muchas otras virtudes eso mismo lograremos: Administrar tantas riquezas como carácter hayamos desarrollado, carácter que por cierto es el que nos va ayudar a sostener dicho éxito financiero durante toda nuestra vida, porque sin carácter, no hay éxito que perdure sea lo que sea que hagamos.
Por eso es que el éxito personal y financiero no tiene atajos, no hay soluciones fáciles, no hay rutas tipo microondas para lograr el éxito, razón por la cual me hierve la sangre cuando veo tantas falsas promesas de riquezas fáciles en internet, porque como lo acabamos de ver no hay éxito personal o financiero verdadero sin pagar un alto precio por el y sin el carácter que se necesita para mantenerlo.
Para concluir, el carácter como pilar del éxito
Bueno muy bien, pues esta fue una breve reflexión del éxito profesional y financiero que se logra y se sustenta a través del desarrollo de un carácter maduro, visto a través del ejemplo de vida de Roger Federer.
Hay una virtud maravillosa que Dios ha puesto en lo profundo de nuestro ser y es ese chip maravilloso de progreso, lo que nos ha llevado a lograr cosas inimaginables hace muchos años, como la invención de la bombilla eléctrica, la locomotora, el aeroplano, las vacunas, la radio, la televisión, ir a la luna, la computadora, el internet, o el descubrimiento del genoma humano para mencionar sólo algunos logros.
Bueno, pues quiero contarte una gran noticia: y es que tú también has sido proveído con dicho chip de progreso. Quizás lo único que tienes que hacer es “prender” ese chip y ponerlo en funcionamiento.
Y para prender ese chip lo primero que necesitas es precisamente desarrollar el carácter necesario para poner en marcha dicho chip, a través del desarrollo de ojo: pequeños hábitos que sumados, como un ladrillo sobre otro, formen en ti el carácter que necesitas para progresar en todas las áreas de tu vida.
Y un buen comienzo para desarrollar estos pequeños hábitos puede estar en cosas tan sencillas como hacer tu cama todos los días: Esto mismo se lo dijo el Almirante de la Marina de los Estados Unidos William McCraven a los estudiantes de la Universidad de Texas en su discurso de graduación. El les dijo:
“Si quieres cambiar al mundo empieza por tender tu cama”
Probablemente te parezca una bobada comenzar con tender tu cama para cambiar el mundo, pero que tal si a ese sencillo hábito le sumas levantarte media hora más temprano, hacer ejercicio tres veces a la semana, leer 30 minutos todos los días, ahorrar el 10% de tus ingresos, hacer trabajo voluntario una vez al mes, acostarte más temprano, cambias 1 hora diaria de redes sociales por formación para tu vida, apagas el televisor y compartes un rato de calidad con tu familia o doblas tu ropa antes de acostarte.
Si lo haces probablemente puedas poner tu granito de arena para cambiar el mundo y una tonelada de la misma para cambiar tu mundo, es decir, tu vida, la de tu familia y de quienes te rodean y quien sabe, poder impactar la vida de cientos, miles o millones de personas, como lo ha hecho Roger Federer, nuestro ejemplo de vida en este post.
Recuerda: La suma de pequeños hábitos son los que formarán nuestro carácter y ese carácter es el que nos llevará a construir el éxito personal, profesional y financiero con el que siempre hemos soñado.
Te dejo con esta frase del escritor británico Charles Reade que aunque ya he mencionado antes, me parece el cierre perfecto para este episodio y es:
“Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás tu destino”
¿Listo para sembrar ese primer hábito que puede cambiar para siempre tu mundo?

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