Conoce el poder transformador que tiene la rendición de cuentas en la construcción de tus hábitos financieros ¡aquí en Consejo Financiero!
Imagínate que hace como tres años creamos un grupo de Whatsapp con una pareja muy cercana que se llamaba, o bueno se llama grupo “Fitness” que tenía como fin publicar nuestro peso todos los lunes en la mañana, con el fin de rendir cuentas de nuestro desempeño con la dieta y el ejercicio hecho durante la semana.
Te cuento que cuando comenzamos a hacerlo se convirtió no sólo en un gran motivador, cuando bajábamos de peso, claro, sino que también generó un compromiso individual mayor de cada uno con su meta y de cada uno con el grupo, para retarnos entre todos a bajar de peso.
Recuerdo que a raíz de rendir cuentas, empezamos a tener con el paso de las semanas buenos resultados, porque claro, cada uno sabía que tenía que pasar al tablero con la báscula todos los lunes y publicar los resultados y en virtud de ello, pues cuidábamos más lo que comíamos durante la semana y nos volvimos más disciplinados con las rutinas de ejercicio.
El tema venía bien hasta que ¡Cataplum! llegó la pandemia y con ella la imposibilidad de seguir haciendo ejercicio al ritmo que lo estábamos haciendo y con la incertidumbre y el encierro pues terminamos comiendo más, colapsando de esta manera nuestro noble proyecto de bajar peso juntos.
Ahora que reflexiono sobre esto tiempo después, me doy cuenta que fracasamos no porque rendir cuentas no funcionara, no, sino porque nos excusamos en la pandemia para escapar a nuestra responsabilidad con nosotros y el grupo, pues claramente rendir cuentas es de alguna manera estresante, pues es una presión que nos saca de nuestra zona de confort, pero es una presión saludable que de poder resistirse, da frutos maravillosos.
Bueno, pues he traído este tema al blog porque la vida y las finanzas personales se construyen con base en hábitos, hábitos que claramente a todos nos cuestan un montón, pero que claramente se pueden desarrollar apalancándonos en la rendición de cuentas. ¿Comenzamos?
¿Qué es un hábito?
Muy bien. Antes de empezar empecemos recordando que es un hábito.
Según el autor del libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” Los hábitos son elementos que componen nuestro carácter. Son esas acciones o comportamientos frecuentes (o repetitivos), que realizamos consciente o inconscientemente y que definen nuestro cotidianeidad y los resultados que obtenemos.
Dice John Maxwell que todas las cosas que verdaderamente valen la pena en la vida son cuesta arriba, es decir, hay que pagar un precio por ellas y los “buenos hábitos” son parte de esas cosas valiosas, pues son esos bloques los que nos ayudan a construir el éxito en nuestra vida.
Ahora bien. Hay personas que se les facilita más adquirir algunos hábitos quizás porque son personas disciplinadas acostumbradas a manejar la presión de adquirir ellas solas un hábito, como pueden haber otras que necesitan de otros para poder lograrlo.
Bueno, pues este post es para aquellos que necesitamos de otros para construir hábitos y la herramienta que veo más efectiva es la rendición de cuentas.
¿Qué es la rendición de cuentas?
Bueno ¿Y qué es la rendición de cuentas? Imagínate que la rendición de cuentas es un concepto que viene de la administración pública que dice que ésta es un proceso en el que todos los ciudadanos vigilan y evalúan el actuar responsable de los servidores públicos, con el fin de asegurar el buen desempeño de los mismos y del estado.
Bueno, pues en términos más sencillos y aplicados a la construcción de hábitos, rendir cuentas no es más que la presentación de nuestros resultados o actuar a un tercero, ojo no de manera obligatoria sino de una manera completa y absolutamente voluntaria.
La rendición de cuentas de la que hablamos aquí no es la que un servidor público o un subordinado debe dar a los ciudadanos o un jefe, no, es rendir cuentas porque yo quiero y veo valor en hacerlo.
Proceso construcción hábitos a través de la rendición de cuentas.
Ahora bien. ¿Qué deberías hacer entonces si quieres construir un hábito y me has comprado la idea de hacerlo a través de la rendición de cuentas?
Bueno, pues en primer lugar haciendo una selección de los hábitos que quieres conquistar: Quizás pueda ser evitar ser compulsivo con las compras, registrar siempre todos tus gastos, ahorrar un porcentaje de tus ingresos o sentarte todos los meses hacer tu presupuesto.
Vale. En segundo lugar haz un plan detallado para construir esos hábitos, como puede ser por ejemplo evitar irte al centro comercial en los días de pago o cuando te sientes triste, llevar tu presupuesto en una app para poder registrar disciplinadamente tus gastos, pedirle a tu empleador que te descuente un porcentaje de tu salario o bloquear tu agenda los 28 de cada mes para sentarte hacer tu presupuesto.
En tercer lugar y una vez hayas hecho esto, selecciona a la persona o grupo al cual quieres empezar a rendirle cuentas sobre la construcción de cada hábito, pero no a cualquier persona o cualquier grupo, no, sino a personas que no sean transigentes, es decir, que no sean condescendientes contigo si te relajas, intentas abandonar o te haces con el tiempo de la vista gorda con tu compromiso, no, sino que sean personas firmes contigo, que te animen y te recuerden porque estás haciendo lo que estás haciendo.
Esto quiere decir que quizás tu mejor amigo sin carácter ni los compañeros endeudados de tu trabajo sean los mejores candidatos para rendirles cuentas. Deberían ser más bien personas sabias y de carácter que ojo: con su vida evidencien a través de sus logros haber conquistado los hábitos que tú quieres alcanzar, personas que bien pueden ser un ex jefe, una persona de carácter que admires mucho, tus padres o tu cónyuge, que dicho sea de paso es quien te conoce mejor.
Asimismo es importante que te reúnas con dicha persona y establezcan metas claras de progreso en cada hábito, como por ejemplo empezar a ahorrar el 10% de tus ingresos, cancelar tus deudas de consumo en seis meses o disminuir a cero las compras compulsivas.
Vale. Una vez has definido los hábitos, hecho un plan para conquistarlos y has elegido a la persona o el grupo a los que quieres rendirles cuentas definiendo metas claras, en cuarto lugar debes definir con éstos la periodicidad en la rendición de cuentas, ya sea diaria, semanal, quincenal o mensual. ¿Por qué es importante esto?
Porque tener que empezar a dar resultados públicos sobre nuestro compromiso es lo que nos ayuda a construir cualquier hábito personal o financiero en la vida, cuando por si mismos no podemos lograrlo.
Entonces, si tu meta es salir completamente de deudas de consumo en seis meses, deberías presentar mensualmente los extractos de tus deudas de consumo, donde se debe evidenciar una reducción de tu deuda o si por el contrario, no tienes deudas pero te cuesta un montón ahorrar, deberías presentar en la periodicidad acordada el extracto de tu fondo de inversión.
Puede que sea un poco estresante saber que dentro de ocho días o en un mes me va a tocar digo yo “pasar al tablero” para darle cuenta a otras personas si estoy cumpliendo un propósito que a la larga me lo puse yo mismo, pero créeme, cuando solos no podemos, la rendición de cuentas funciona de maravilla.
Y en quinto y último lugar, no hagas lo que nosotros hicimos en nuestro grupo de Fitness: y es botar la toalla.
Si realmente quieres cambiar tu vida personal y financiera a través de la construcción de hábitos y está comprobadísimo que sólo no has podido, lo mejor que puedes hacer es perseverar en poner la cara y dar cuentas de tu desempeño bueno o malo en pro del hábito que quieres conquistar, hasta que por fin lo consigas, sea saliendo de deudas, tener hábitos permanentes de ahorro, hacer tu presupuesto por muchos meses o sanarte de las compras compulsivas.
Y me sé esto de la rendición de cuentas en la construcción de otros hábitos en la vida: En hacer ejercicio, en comer saludablemente, en la vida laboral, en la construcción de la integridad personal, en la vida espiritual y hasta en la vida de pareja. Rendir cuentas tiene aplicación a todas las áreas de nuestra vida.
Para concluir
Bueno muy bien, estos fueron los cinco pasos para construir hábitos en nuestra vida personal y financiera a través de la rendición de cuentas: Elegir los hábitos a conquistar, hacer un plan, seleccionar a las personas a quienes rendiremos cuentas, determinar el ciclo o tiempo en que lo haremos y en no desmayar, hasta haber conquistado el hábito.
Te quiero contar que hay hábitos en mi vida que no me han costado construir, como por ejemplo tener hábitos de ahorro, alejarme de las deudas, trabajar diligentemente o hacer este podcast, porque son cosas que disfruto hacer.
Asimismo te cuento que hay otros hábitos que me han costado muchísimo adquirir, como por ejemplo levantarme temprano o de niño me costó horrores adquirir el hábito de cepillarme los dientes tres veces al día.
Y por supuesto hay otros hábitos en los cuales necesite ayuda.
Si lees este post, sabrás que soy un hombre de fe y como tal uno de los hábitos más importantes que debe tener un creyente es llevar una vida devocional, que no es más que dedicar tiempo a la oración y a leer y registrar por escrito lo que he aprendido cada día en la biblia.
Bueno, pues como creyente nunca he tenido problema con orar, ni mayor problema con leer la biblia, pero tener que sentarme a escribir lo aprendido siempre fue un hábito que no pude conquistar, por mucho empeño y autodeterminación que le puse, siempre terminaba abandonando el hábito una y otra vez.
El asunto es que mi esposa y yo pertenecemos a la red de parejas de nuestra iglesia y con el paso de los años empezamos a tener mayores responsabilidades, como tener a cargo nuestro a otras parejas para aconsejar y con esto la necesidad de conquistar nuevos hábitos, entre ellos el de tener disciplina devocional y registrar por escrito lo aprendido.
Bueno, pues recuerdo cuando un día nuestro líderes nos pidieron nuestro registro devocional del mes y con mucha vergüenza, por el nivel de responsabilidad que yo ya tenía, lo presenté más de la mitad en blanco.
Entonces me reuní con mi líder y le confesé que si había un hábito que nunca había podido formar era el del famoso registro y el me dijo: Fer, ¿Y por qué no hacemos el reto de los 21 días?
Entonces le pregunté que, qué era eso y me dijo: “fácil, solamente debes enviarme un videíto diario con dicho registro, explicándome que aprendiste cada día”
Te confieso que al principio me sentí acorralado, pero después de procesar la propuesta en mi cerebro y como soy una persona de retos le dije ¡Listo! Me le mido y arrancamos los 21 días.
Te cuento que los primeros días fueron relativamente fáciles, pero con el transcurrir de los días se puso más difícil la cosa, pues ya me toco hacer una serie de pequeños sacrificios organizando mejor mi tiempo y sobre todo dándole prioridad a la construcción del hábito. Incluso hubo días que envié el video cerca de la media noche, pues se me había olvidado hacer el registro y para no incumplir, me toco pegarme una que otra trasnochadita.
¿Y sabes que? Finalmente lo logré: envíe ininterrumpidamente los 21 videos a mi líder y adquirí definitivamente el hábito, claro, me costó sudor y lágrimas, pero gracias a ese proceso de rendición de cuentas es que te estoy contando esta historia.
¿Conclusión? Rendir cuentas es la mejor manera de adquirir hábitos y alcanzar metas, cuando por si solos no podemos.
Te dejo para finalizar este episodio con esta tremenda frase de Steven Covey, con quien iniciamos este post:
“Siembra un pensamiento, cosecha una acción; siembra una acción, cosecha un hábito. Siembra un hábito, cosecha un carácter; siembra un carácter, cosecha un destino”
¿Te sumas conmigo a la rendición de cuentas para la construcción de buenos hábitos en nuestra vida personal y financiera?

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