Hoy quiero compartir un libro que viene muy bien para épocas de dificultades, y es “Como vivir bien cuando las cosas van mal” del Dr. Andrés Panasiuk.
Bueno, pues el Dr. Andrés Panasiuk es Argentino, conferencista internacional, autor de muchos libros y fundador del instituto para la cultura financiera, una organización sin ánimo de lucro que busca llevar alfabetización financiera a personas y familias de habla hispana en todo el mundo.
Bueno, pues hoy quiero hacerte un resumen de este libro de enfoque cristiano y financiero, publicado por primera vez en el año 2012 y cuyo contenido es absolutamente vigente para nuestra realidad de hoy. Este resumen lo haremos en este y en el siguiente post. ¿Empezamos?
Muy bien. Vivir bien cuando las cosas están mal es un libro que busca enseñar como vivir bien en medio de las dificultades y de como salir de ellas, dividiendo el libro en dos partes: la primera titulada “Que significa vivir bien” que me gusta mucho porque habla de los principios que debemos formar en nuestro carácter para alcanzar una prosperidad integral o en otras palabras, los principios que debemos desarrollar para ser mejores personas que nos lleve a “ser mejores administradores de nuestra vida y por ende de nuestras finanzas y la segunda parte que titula “que puedo hacer cuando las cosas están mal” donde entra a la parte práctica de las finanzas personales, entorno a las acciones concretas que recomienda implementar para salir de cualquier situación financiera compleja.
Introducción como vivir bien cuando las cosas van mal
Muy bien. En la introducción del libro, Andrés arranca su libro diciendo que la vida es como un pastel de manzana. donde el único ingrediente no son las manzanas propiamente dichas sino que tiene otros ingredientes para hacerlo sabroso, como lo son la harina y el agua entre otros.
Y dice algo definitivo: “Cada vez son más los que creen que vivir bien está directamente relacionado con la cantidad de dinero que ganan” lo cual es una falacia o en términos pasteleros, cada vez son más los que creen que con sólo manzanas se hace el mejor pastel de la vida olvidándose de los demás ingredientes que son fundamentales para lograrlo.
También dice que adoptar la filosofía del materialismo entendida como poner el dinero en el centro de la buena vida es un error, pues nos lleva a fracasar estrepitósamente, pues como lo dice las escrituras, “la vida del hombre no consiste en la abundancia de bienes que posee” concluyendo que aunque para tener bienestar se requiere de dinero, no es el ingrediente esencial para la buena vida.
Primera parte como vivir bien cuando las cosas van mal
- La prosperidad integral
Bien. El libro arranca en su primera parte con la definición de prosperidad integral, como aquella que nos lleva a vivir bien de manera equilibrada en cada aspecto de nuestra vida, como lo es nuestro trabajo y las finanzas, pero también en nuestra relación con nuestra pareja, nuestros hijos, la salud física y una relación cercana con Dios.
Pero señala que la filosofía del materialismo ha echado nuestra vida a perder, llevándonos a buscar la felicidad sólo en lo que podemos tocar, como una casa bonita, un automóvil último modelo o un nivel de vida alto, pero a expensas de otras cosas importantes de la vida, como la salud, la tranquilidad o la armonía familiar.
Y con ello nos lleva hacer una profunda reflexión acerca de nuestra vida invitándonos a preguntarnos si somos de aquellos que la están perdiendo por perseguir sólo objetivos financieros o realmente estamos buscando una vida de abundancia integral, en la que balanceamos nuestra vida económica con nuestra vida emocional, familiar y espiritual.
En resumen, el Dr. Andrés Panasiuk define la prosperidad integral como aquella prosperidad en cada área de nuestra vida, en la que cada una crece en forma sostenida sin afectar las demás.
- Dos conceptos fundamentales
Bien. en el capítulo 2 que titula “dos conceptos fundamentales” empieza hablando de la famosa Torre Willys de Chicago, antes llamada Torre Sears, un famoso edificio de 442 metros que para 1980 era la torre más alta del mundo y cuenta que cuando se construyó ese edificio tuvieron que cavar 30 metros para construir los cimientos de esta icónica torre, que le dan estabilidad en tiempos de tormenta.
Bueno, pues Andrés compara los cimientos de la torre Willys cuando nuestro carácter es puesto a prueba en medio de las tormentas de la vida, dándole gracias a Dios por haber construido fundamentos sólidos en nuestro carácter a través del tiempo, y cita una interesante frase Robert Freeman quien dijo: “El carácter no se forja en los momentos de crisis…sólo se demuestra”
Y dice que así como la torre Willys tiene unos cimientos sólidos que la protegen contra cualquier tipo de tormenta, hay dos ideas fundamentales que debemos entender y practicar para tener buenos cimientos en tiempos de cualquier dificultad financiera: Nuestra actitud hacia las posesiones y en entender el “Ser y el “hacer” del dinero.
Como vivir bien – La actitud frente a las posesiones
En cuanto a la primera idea, es decir, nuestra actitud hacia las posesiones, dice que es importante que entendamos que en nuestra vida no somos dueños sino administradores y que todo lo que tenemos viene de lo alto y por tanto debemos administrar esos bienes que se nos han entregado con sabiduría.
Esto significa que debemos actuar como tal, tomando decisiones como lo haría un buen administrador, es decir con cabeza fría, sin permitir que las emociones se interpongan en el camino, pues cuando así lo hacemos, tomamos mejores decisiones y de forma más rápida.
Para ejemplificar este concepto, cuenta La historia de Roberto y de Federico.
Resulta que Roberto es el gerente de una gran cadena de supermercados y ve con preocupación como uno de ellos cierra con un tercer año consecutivo de pérdidas, lo que lo lleva a considerar cerrar ese supermercado y abrir uno nuevo en otra parte.
De otra parte, Federico posee una tienda que fundó su abuelo y que heredó de su padre y al igual que en el caso de Roberto, su tienda acaba de terminar el año con tres años consecutivos de pérdidas.
Entonces Andrés pregunta: ¿A quien creemos le va a costar más emocionalmente hablando cerrar una u otra tienda? Por supuesto a Federico que es dueño y tiene un vínculo sentimental con el negocio, mientras que Roberto es simplemente un administrador que no tiene un arraigo emocional en sus decisiones.
Con esta historia, Andrés quiere enseñarnos lo medular de esta primer idea: Si queremos manejar nuestra vida financiera y personal con éxito y poder salir de dificultades financieras, debemos vernos como administradores y no como dueños de nuestros bienes.
Y esto si que tiene sentido. A veces no salimos de un mal negocio o de una casa cuya hipoteca se ha vuelto inmanejable porque nos encontramos atados emocionalmente al bien, en lugar de ser racionales como un administrador, quien piensa con claridad y toma buenas decisiones.
La Diferencia entre el ser y el hacer
La segunda idea fundamental a la hora de manejar el dinero es entender la diferencia que hay entre el ser y el hacer, en el que el “ser”, es decir, en quien realmente somos como individuos, es más importante que el “hacer”, o sea, todas las técnicas y herramientas a las que podemos recurrir para manejar bien nuestras finanzas personales, como hacer un presupuesto, salir de deudas o invertir en un portafolio de inversión.
Entonces ¿Por qué el ser es más importante que el hacer ?
Muy sencillo. Porque los problemas financieros realmente no son problemas. En realidad los problemas financieros son la consecuencia de una serie de problemas relacionados con el ser, o sea, en quienes somos nosotros.
Para explicar un poco más este concepto da un ejemplo. Dice que los problemas financieros son como el divorcio, en el que éste no es un problema persé, sino la consecuencia de problemas de comunicación, problemas para resolver problemas, problemas de orden, problemas de prioridades en la vida, entre muchos otros, que desembocan en el divorcio.
Pues dice que los problemas financieros son lo mismo: son la consecuencia de problemas de carácter, de orden, de paciencia, de comunicación, de malos hábitos financieros que terminan convirtiéndose en problemas financieros.
Por eso es que el “Ser” es más importante que el “hacer”, pues quienes somos determina como tomamos decisiones financieras.
Yo entiendo este concepto de la siguiente manera: Una persona que tenga problemas digamos de autoestima que la lleve a comprar compulsivamente para reafirmar su identidad, no le sirve comprarse un libro con los cinco pasos para salir de deudas, si aún no ha resuelto el problema con su autoestima, que la llevará a la larga a endeudarse nuevamente, por lo que lo primero que deberá hacer esta persona será trabajar en su “ser” recuperando su identidad para ahí si empezar con el “hacer” que es usar los cinco pasos para salir de deudas.
Hasta aquí los dos cimientos o ideas que nos servirán para afrontar cualquier tormenta financiera.
Capítulo 3 – Tres elementos salvavidas
Muy bien. el Dr. Andrés Panasiuk arranca el capitulo 3 con los “Tres elementos salvavidas” recordando una de las invenciones que al día de hoy ha salvado millones de vidas y es la invención del cinturón de seguridad, diseñado por el ingeniero Nils Bohlin de la compañía sueca de automóviles Volvo en 1959, que se basó en el sistema de tres puntos de anclaje que conocemos hoy.
Entonces dice que de la misma manera que colocarse un cinturón de seguridad nos puede salvar la vida, hay una serie de comportamientos que nos pueden salvar cuando nos ocurra un accidente financiero: Estos son: El concepto de excelencia, El tesoro de la dignidad y la solidez de nuestra integridad.
Cómo vivir bien – Tu concepto de excelencia
Y el primero de ellos es el concepto de excelencia, y arranca este concepto contando que hay una frase que lo marcó desde muy joven y fue la siguiente: “muy bueno es muy bueno… pero no suficiente cuando uno espera excelencia de si mismo o de su equipo”
Y explica el significado de esta frase con algo en lo que coincidimos totalmente y es: Todo el tiempo los jefes están viendo como deshacerse de los vagos y zánganos que inundan nuestras organizaciones, para sustituirlos por gente que ame el trabajo y que lo haga con excelencia, lo que en tiempos de crisis puede ser un factor decisivo a nuestro favor para conservar nuestro trabajo y hasta ser promovidos, sobre los vagos y perezosos que lo perderán.
Para redondear aún más este concepto, también nos invita a adoptar el trabajo duro y diligente hecho con la mayor excelencia posible, como ese primer salvavidas en nuestra vida financiera.
Y dentro del mismo concepto de excelencia, Andrés enseña algo tan interesante como sencillo: para salir de la pobreza hay dos elementos esenciales: La producción abundante y la administración apropiada:
Como vivir bien – La producción abundante
En primer lugar está la producción abundante, como aquella a la que todos estamos llamados a realizar a través del trabajo y en el cuál desarrollamos nuestro carácter, como el refrán que dice: “mientras el carpinterio está edificando una casa, la casa también está edificando al carpintero” donde la habilidad, la diligencia, la destreza manual y el juicio del carpinterio maduran durante esta labor.
Por otra parte, dice que el trabajo no debería ser visto para ganar dinero, sino una forma de adorar a Dios, independiente si trabajamos para un jefe o para nosotros mismos.
En conclusión, la producción abundante es el concepto en el que estamos llamados a ser productivos y a crecer en nuestro carácter mientras lo hacemos. Y tiene toda la razón: No hay nada que nos madure más que trabajar.
Administración eficiente
En segundo lugar, está la administración eficiente, donde estamos llamados a administrar con sabiduría lo que hemos producido, pues sólo producir en abundancia no es suficiente para avanzar en la vida.
Y da el triste ejemplo de Nigeria, un país africano rico en recursos naturales, que posee más reservas de petróleo que los Estados Unidos y México juntos, pero que ha despilfarrado y malversado los recursos provenientes de la extracción del tipo crudo más codiciado del mundo.
En contraposición, está el feliz ejemplo de Singapur, una pequeña isla abandonada en 1965, cuyo único recurso natural era el agua y una cantidad de inmigrantes provenientes de China y la India, que se centro en una fuerte producción y una excelente administración, dirigido por un gobierno no de izquierda o derecha, sino un gobierno “pragmático”, que busca genuinamente lo que más le conviene a la nación y a su pueblo.
Esto lleva una gran conclusión y es que producir mucho no es suficiente, sino administramos lo que producimos con excelencia.
Y viene a mi mente los casos de muchas personas que han ganado mucho dinero en su vida pero al final terminan con muy poco o con nada. De nada les sirvió producir mucho, si no pudieron administrar esa riqueza.
Continuando con el concepto de excelencia, Andrés nos da una lista de sinónimos de lo que para él significa la excelencia. Y son los siguientes:
- Excelencia es servicio.
- Excelencia es mejorar de manera constante y coherente.
- Excelencia es disciplina.
- Excelencia es responsabilidad hacia los demás.
- Excelencia es aprendizaje constante.
- Excelencia es previsibilidad, es decir ser siempre excelente)
- Excelencia es comunicar con eficiencia y
- Excelencia es tener clientes que regresen.
Entonces, cuando las cosas están difíciles en la vida, el nivel que tengamos de excelencia es algo que nos va abrir oportunidades. si producimos abundantente y administramos como es debido llamaremos la atención de las personas a las que sirvamos o para quien trabajemos.
El tesoro de la dignidad
Bien hasta aquí el primer salvavidas que es el concepto de excelencia. El segundo salvavidas es el tesoro de la dignidad, que se basa en entender que nuestra identidad no se basa en el trabajo ni en la profesión o el cargo que desempeñemos.
Andrés enseña que nuestra dignidad debe estar basada en quien somos en Dios y en lo que Él hizo por nosotros, Lo que nos permite hacer el trabajo que sea necesario en momentos de crisis con el que podamos proveer para nosotros y nuestra familias.
Esto quiere decir que si en tiempos de crisis, perdiéramos nuestro trabajo, podremos desempeñar el trabajo que nos toque, así no sea el acorde a nuestra experiencia y capacidades, pues nuestra identidad no estará basada en el estatus que nos pueda dar un cargo sino en el significado que encontramos en Dios.
Esto creería que aplica para aquellas personas que aún con necesidades económicas rechazan trabajos que “no están a su altura” o porque se sienten menos por desempeñarlos. Así es que si este es tu caso, quítate esta tara mental y sal de la crisis!
La solidez de tu integridad
Y el tercer salvavidas es la solidez de la integridad. Andrés dice que si viene cierto la salvación es incondicional, la bendición de Dios si lo es, lo que quiere decir que si queremos ser bendecidos, tendremos que ser obedientes a los principios correctos, lo que implica un fuerte compromiso de vivir una vida de honestidad y de integridad financiera.
Esto quiere decir que si queremos recibir la bendición financiera que deseamos, pues no debemos hacer cosas incorrectas, como evadir impuestos mintiendo en la declaración de impuestos, importando cosas sin pasar por la aduana, contrabandear, piratear música o videos, tomando cosas del trabajo o hacer cualquier cosa incorrecta o poco honesta.
Y comparte algo muy importante: Cuando trabajamos como burros pero no vemos que avanzamos financieramente, puede ser debido a nuestros problemas de integridad.
Para ello, Andrés recomienda los tres pasos que se necesitan recorrer para desarrollar la integridad:
- En primer lugar, discernir lo bueno de lo malo.
- En segundo, actuar conforme a esas convicciones.
- Y en tercero, expresar con franqueza delante de otros que uno actúa de acuerdo a su propio discernimiento del bien y del mal.
Andrés cuenta que viaja con regularidad para dar conferencias por todo el mundo y que con frecuencia se dirige a empresarios y políticos enseñando acerca de su definición de integridad:
Integridad es…
- Hacer lo que se tiene que hacer
- Cuando se tiene que hacer
- Cómo se tiene que hacer
- Sin importar las consecuencias
Y finaliza este capitulo de los tres salvavidas diciendo lo siguiente: Si queremos disfrutar de la prosperidad integral, debemos ante todo desarrollar un carácter íntegro y sólido, descubriendo las cosas en las que creemos y vivir de acuerdo con ellas, cueste lo que cueste.
Resumiendo este primer post vimos tres aspectos importantes de este libro. En primer lugar el concepto de prosperidad integral, en segundo lugar las dos ideas fundamentales que serán nuestros cimientos para enfrentar cualquier tormenta financiera y en tercer lugar los tres elementos salvavidas que nos salvarán en el caso de tener algún accidente financiero.
En el próximo post veremos el resto del libro. Si quieres escuchar el podcast de este post, da clic a continuación:

Deja un comentario