¿Porque es tan importante darle un destino al dinero para alcanzar una prosperidad sólida y duradera? ¡Descúbrelo aquí, en Consejo Financiero!
Hay un conocido refrán que dice “El que no sabe para dónde va, cualquier bus le sirve” y si es cierto, cuando no tenemos metas claras, ni objetivos precisos, nuestra vida se convierte en una embarcación que va a la deriva, que se mueve donde vaya soplando el viento.
Y esto mismo pasa con nuestras finanzas personales, cuando no tenemos claro que vamos hacer con el dinero que llega a nuestras manos y termina yéndose como vino.
Como bien lo sabes, soy asesor financiero hace años y una de las cosas en las que asesoro a la gente es en temas de ahorro e inversión. He hablado con cientos de individuos y me he encontrado con tres tipos de personas que tienen problemas al respecto: Las que no pueden ahorrar por tener problemas de ingreso, las que pueden ahorrar pero aun así no lo hacen y las que sí lo hacen, pero no tienen claro para qué. Veamos un perfil de cada una de ellas:
En primer lugar están las personas que tienen problemas de ingreso, que son aquellas que no ganan lo suficiente para suplir sus necesidades básicas y mucho menos para ahorrar. Este tipo de personas lo que necesitan es aumentar sus ingresos.
Y hago un paréntesis aquí: Si eres una de ellas, te aconsejo escuchar la serie que arranca con el episodio 6 de cómo aumentar tus ingresos, el episodio 55 donde aprenderás a vender y el episodio 71 en nuestra entrevista con el experto en emprendimiento online Joan Boluda. Cierro paréntesis.
En segundo lugar están las personas que no tienen problemas de ingreso, es decir, que si ganan lo suficiente para suplir sus necesidades y más, pero no pueden ahorrar porque preciso se les acaba el dinero cuando habían decidido hacerlo.
Y en tercer lugar están las personas que si ahorran o tienen un capital para invertir, pero no tienen claro para que lo hacen y por supuesto terminan gastándose el dinero en lo primero que se les ocurre.
He llamado este episodio “Plata sin destino, plata de bolsillo” para describir esa situación en la que el dinero va a la deriva, diluyéndose como agua en nuestras manos, cuando atención: no le ponemos un destino a nuestro dinero.
Si eres de aquellas personas que pueden ahorrar y no lo hacen o eres de aquellas que lo hacen pero no tienen ni idea para qué, Este episodio es para ti.
Bien. Antes de comenzar quisiera recordarte algo: El dinero es cómo educar a tus hijos. Si eres claro con ellos, es decir, les fijas límites claros, les recuerdas cuáles son las reglas de la casa y cuáles son sus responsabilidades y derechos, vas a formar hombres y mujeres de bien de los cuales te vas a sentir orgulloso.
Pero si eres si desde un comienzo laxo con ellos, satisfaces todos sus caprichos y no les pones límites, a la larga no solo vas a tener dolores de cabeza, sino que además van a terminar haciendo lo que les dé la gana.
Y aunque esto suene fuerte, con el dinero pasa exactamente lo mismo. Si no eres firme con él, va a terminar haciendo eso: Lo que le dé la gana, es decir, el dinero se va a diluir entre tus manos y no supiste en qué se te fue. Por eso es que sientes que ha pasado el tiempo y no ves el fruto de tu trabajo,
¿Por qué te digo esto? porque cuando no le pones límites a tu dinero diciéndole que debe hacer, asignándole un destino, se te va a convertir en plata de bolsillo
Las personas que pueden ahorrar pero no lo hacen.
Y para comenzar, quiero empezar con las personas que pueden ahorrar pero aun así no lo hacen.
Las personas de este tipo se caracterizan por tener buenos ingresos y darse buena vida. El problema es que se gastan todo y además terminan endeudándose, para compensar el dinero extra que se gastan cada mes por encima de sus ingresos.
Cuando he hablado con muchos de ellos me dicen: Fernando, no puedo ahorrar porque no se imagina los gastos que tengo y además tengo muchas deudas que pagar. ¿De dónde voy a sacar para ahorrar?
Estas personas no pueden ahorrar no porque no ganen lo suficiente o porque tengan muchos gastos, sino porque su dinero malcriado hace lo que le viene en gana, tanto, que termina no solo comiéndose su ingreso mensual sino el cupo de su tarjeta de crédito.
Si eres una de estas personas lo primero que debes hacer es que tu dinero se comporte, diciéndole lo que tiene que hacer en lugar de que éste haga lo que quiera y esto sólo se logra haciendo un presupuesto.
Cuando haces un presupuesto le estás dando Atención: un destino a cada parte de éste, dándole instrucciones precisas de lo que tiene que hacer antes de que te lo gastes.
El gran beneficio de hacer un presupuesto todos los meses es que el dinero deja de ser de bolsillo y empieza a fluir organizadamente, evitando que gastes más de lo que ganas y así evitando que tu deuda crezca y al final logres generar capacidad de ahorro.
Y cuando generes, esa capacidad de ahorro, te recomiendo hacer lo que nos enseña el millonario Warren Buffett quien dice: “No ahorres lo que te queda después de gastar. Gasta lo que queda después de ahorrar”
Esto lo que quiere decir es que en tu presupuesto, antes de gastar, destines primero una parte para ahorrar y vivas con la diferencia.
Si quieres saber más acerca de este tema, te invito a escuchar el episodio número 3 de este podcast donde te explico cómo hacer un presupuesto que funcione.
En conclusión: ¿Porque la gente que tiene buenos ingresos no puede ahorrar? No es porque no ganen lo suficiente, sino porque la falta de control sobre su dinero (No asignarle un destino a esos recursos) los ha llevado a gastar y a endeudarse de más.
Las personas que ahorran pero no tienen un objetivo para ese dinero.
Bien ahora pasemos a las personas que ahorran pero no tienen un fin específico para su ahorro.
Aunque el problema es mucho menos grave que las personas del caso anterior, sigue siendo un problema ahorrar o invertir sin un destino, porque igual se corre el riesgo de que el dinero se vuelva de bolsillo. ¿Por qué?
Porque cuando no tenemos claro para que estamos ahorrando o invirtiendo, podemos terminar gastándonos ese dinero en lo primero que se nos ocurre: Llámese negocio supuestamente millonario, las vitaminas milagrosas que ofrecen en televentas ó el costoso plan de tiempo compartido que casi nunca usarás.
Un problema común de las personas que ganaron la lotería o de los deportistas o gente de la farándula que ingresaron mucho dinero, es que terminaron derrochándolo, porque no le asignaron un destino a esos recursos. Bueno, pues esto mismo puede pasarnos a nosotros también.
Esto quiere decir que la mejor manera de ahorrar e invertir, es poniéndole un nombre a ese dinero, un nombre que va a fijar en tu cerebro para qué lo tienes destinado.
Imagínate que cuando hablo con alguien que quiere ahorrar o hacer una inversión, pues lo primero que le pregunto es: ¿Para qué tienes destinado ese dinero? bueno, pues para mi sorpresa, una buena parte de la gente con quien me entrevisto me dice, ¡pues para ahorrar, ya miraré después que hago con ese dinero!
Nooo!!! Si empiezas así, seguramente ese dinero se te va a volver de bolsillo, porque la primera cosa que te llame la atención, se lo va a llevar.
Mi recomendación es que si vas a comenzar un ahorro o tienes un capital para invertir, ponle un nombre o destino a cada uno y de esta manera vas a blindar tu dinero.
Si no se te ocurre que destinos puedes darle a tu dinero, te doy varias ideas:
Si eres joven y estás empezando a trabajar, ahorra para tus estudios superiores o para viajar y aprender un segundo idioma. Lo que mejor puedes hacer en esta etapa de tu vida es invertir en tu educación.
Si ya terminaste tus estudios y eres lo que podríamos llamar un joven profesional, lo siguiente en lo que deberías pensar sería en ahorrar para montar tu propio negocio y/o en comprar tu casa.
Si ya cumpliste con alguno de estos objetivos y quizás ya te casaste, convendría proponerte comprar tu primer carro, ahorrar para las vacaciones o abrir un fondo para la universidad de tus hijos.
Paralelamente, y aunque te falten muchos años para tu jubilación, ahorrar para el retiro es otro destino que puedes darle a tu dinero, el cual te va a garantizar vivir tranquilo en el futuro. Recuerda que tu jubilación no es responsabilidad del gobierno sino tu responsabilidad.
Y como lo hemos visto en otros episodios, otro destino que le podemos dar a nuestro dinero es dárselo a los demás.
¿Por qué es tan importante colocarle un nombre o destino a cada ahorro o capital que tengas? Muy sencillo, porque te va a enfocar en el cumplimiento de esa meta financiera y va a evitar que se te vuelva dinero de bolsillo.
Para que tengas éxito en cada objetivo financiero que te propongas, es importante que cada uno esté guardado en un lugar específico. Si por ejemplo quieres ahorrar para tus vacaciones y además estas ahorrando dinero para montar tu propio negocio, cada uno debe estar en un instrumento financiero independiente, ya sea por ejemplo, una cuenta de ahorros, una fiducia o un portafolio de inversión. Nunca debajo del colchón.
Te invito a escuchar el episodio número 14 de mi podcast donde te aconsejo como ahorrar e invertir en portafolios de inversión acorde a cada una de tus metas financieras.
Para Concluir
Darle un destino desde un comienzo a nuestro dinero nos dará la ruta para poder administrarlo, desde planear como lo gastaremos cada mes usando el presupuesto, hasta asignándole un nombre a cada ahorro e inversión que hagamos.
De esta manera, nuestro dinero dejara de ser de bolsillo, y pasara a ser un instrumento que trabaje diligentemente para nosotros.
Y finalizo con esto: si un dinero bien o mal administrado es reflejo del carácter de su administrador. ¿Cómo quisieras ser reconocido?
Si quieres escuchar el episodio podcast de este artículo, ve a:
https://soundcloud.com/consejo-financiero/episodio-75-plata-sin-destino-plata-de-bolsillo

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