Pon tu dinero a salvo de ti mismo y evitar que se esfume ¡Descubre algunas estrategias prácticas aquí en Consejo Financiero!
No hay cosa más peligrosa que tener plata en el bolsillo o en la cuenta y no tener claro que hacer con ella.
Por ejemplo, no se si a ti te ha pasado, pero a mi me ha sucedo que puedo tener un billete de alta denominación en el bolsillo en la mañana con el cual pago una compra pequeña y por la tarde ¡pufff! El billete se ha volatilizado por completo y no supe a donde se fue….
Y esto sucede porque no tenemos claro en que nos vamos a gastar ese dinero en efectivo, quedando por supuesto a merced de los conocidos gastos hormiga, y preciso, cuando tenemos platica en la cartera se nos atraviesa el café, el burrito, los chiclets o sea cual sea la tentación a la que estamos expuestos cuando tenemos dinero disponible. Es como un imán.
Por esa razón es que debemos poner nuestro dinero a salvo de nosotros mismos, de tal manera que no esté tan al alcance de nuestra mano y de esta manera no nos hagamos zancadilla a nosotros mismos. Debemos ser conscientes que somos humanos y aunque tengamos un presupuesto, igual podemos caer en tentación. ¿Vale?
Acompáñame en este blog y veamos algunos consejos para salvaguardar esos billetes de nuestras inquietas manos. ¿Te parece?
Pon tu dinero a salvo: Evitar al máximo el efectivo
Bien. Pues la primera recomendación es hacer un presupuesto, teniendo en la cuenta de ahorros la cantidad exacta de lo que nos vamos a gastar en ese mes. Ni un dólar más, ni un dólar menos.
Bueno ¿y a donde mandamos el resto de la platica que nos sobra? Bueno, pues ese dinero ni siquiera llega a la cuenta, sino que por anticipado, cuando ya sabemos cuanto nos vamos a gastar en el mes, pues le decimos a nuestro empleador que nos la descuente de nómina y nos la envíe a nuestro fondo de inversión o fondo de emergencia o si tu empleador no lo hace, o simplemente eres independiente, le puedes decir a tu banco o a la compañía donde tengas tus fondos de ahorro que te los descuenten automáticamente de la cuenta de ahorros todos los meses.
Fernando ¿y que pasa si tengo un imprevisto en el mes y se me descuadra el presupuesto? Fácil, transfieres la cantidad exacta que necesitas para cubrir ese imprevisto desde el fondo de emergencia a la cuenta de ahorros y ahí si pagas o pagas directamente desde el fondo de emergencia si la empresa donde lo tienes te permite hacer transferencias a terceros. ¿vale?
La segunda recomendación que te va a parecer la más obvia es evitar al máximo el efectivo.
“Pon tu dinero a salvo” quiere decir que debes tratar de pagar todos tus gastos con tarjeta débito o por medios digitales, sacando estrictamente el dinero que necesitas en efectivo y eso porque es que no te reciben de otra forma, que afortunadamente cada vez es más raro.
Y de eso si que me he dado cuenta en esta pandemia. Gracias al distanciamiento, a los negocios grandes y sobre todo a los chiquitos, como las tiendas de barrio les toco modernizarse a la fuerza y hoy casi todos reciben tarjeta débito o transferencias de cuentas de ahorro digital móviles. Es una absoluta maravilla, al punto que el otro día me di cuenta que llevo meses sin dinero en efectivo en la billetera.
Bueno ¿y porque es mejor pagar así? pues porque además de no tener la tentación de sacar un billete y verlo desaparecer con las horas, cuando pagamos con tarjeta débito o con medios digitales queda un registro de en que nos hemos gastado hasta el último centavo, ayudándonos a controlar completamente nuestro flujo de dinero, cosa que no pasa cuando usamos efectivo.
Y la tercera recomendación devolviéndome un poquito al comienzo es con los fondos de ahorro.
En el episodio 194 “Cada tiesto con su arepa y el cumplimiento de tus objetivos financieros” hablábamos que debemos tener para cada objetivo financiero llámese compra de vivienda, plan de retiro, educación, vacaciones, etc. Un instrumento financiero por separado, llámese fiducia, cuenta de ahorro digital, fondo de inversión, entre otros.
A lo que voy es que en algunos instrumentos financieros es posible ponerle algo así como un “candado” por anticipado al dinero limitando por algún tiempo el acceso a esos recursos, por si se nos ocurre la brillante idea de saquear esos ahorros para gastárnoslos en otra cosa y terminar saboteando el cumplimiento de algún objetivo financiero. Averigua con tu asesor financiero si puedes ponerle esas restricciones a los productos en los que ahorras.
Para concluir…
Bueno muy bien, pues estas fueron las tres breves recomendaciones para poner tu dinero a salvo de ti mismo. Yo se que tu tienes una gran fuerza de voluntad, pero mejor guardar estas precauciones… Solo por si las moscas.
Te quiero contar que una de mis debilidades es el pan. Recuerdo que de niño no me tomaba mi tasa de chocolate como lo hace la gente normal, sino que literal, secaba la tasa mojando todos los panes necesarios para lograrlo, panes que por supuesto terminaban en mi estómago….ufff, todavía me acuerdo, ¡que delicia!
Bueno, pues cuando crecí se me empezaron a notar los panes en la cintura y pues que oso tener barriga desde tan joven ¿no?
¿Bueno pues que hice? Pues empecé hacer ejercicio.. ¿y que crees? pues que nada pasó, pues seguía comiendo pan como salvaje.
¿Y entonces que hice? fácil: No volvimos a incluir el pan en nuestra lista de víveres ¡y santo remedio! Al no tener la tentación en la alacena, pues me toco cambiar tan dulce tentación por una saludable mandarina.
Moraleja: Pon tu dinero a salvo ya que tener dinero a la mano para ti puede ser como lo es para mi tener pan en la casa y la mejor estrategia para salvaguardar el dinero, sobre todo cuando nos pica, es no tenerlo a la mano…. no sea que te levantes en la noche a mirar en la alacena… perdón en la billetera y termines gastándotelo en lo que no era…
Mejor evitar la tentación, ¿no?

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