¿Cómo puede afectar la cultura familiar de cada persona en la cultura financiera en pareja? ¡Descúbrelo aquí en Consejo Financiero!
“La segunda familia que uno nunca escoge es la familia de nuestra pareja”
Es una frase que escuche recientemente y que nos dice algo muy cierto y es que a la hora de elegir a la persona con quien vamos a compartir el resto de nuestra vida, estaremos eligiendo, sin conocerla, a la familia de esa persona amada.
Y quizás si eres soltero pensarás bueno ¿y en qué me afecta quienes son la familia de quien amo si finalmente vamos a vivir de forma independiente?
Bueno, pues tiene que ver mucho porque inevitablemente si te casas con tu pareja, te vas a casar con su familia de por vida, porque seguirán habiendo cumpleaños, navidades, eventos sociales, vacaciones y todo tipo de eventos familiares donde tu pareja por supuesto va a querer asistir contigo.
Pero el tema no termina ahí, porque atención: Cada familia tiene su propia cultura familiar entendida como ese conjunto de valores, usos y actitudes que definen el actuar de dicha familia y eso, claramente abarca las finanzas.
Bueno, pues he traído este tema al blog para que hablemos de las implicaciones de la cultura familiar en tus finanzas de pareja, en especial si eres soltera o soltero y estás a punto de dar el “Si acepto” ¿empezamos?
Cultura financiera familiar
Bien para comenzar recordemos que si la cultura familiar es ese conjunto de valores, usos y actitudes que definen el actuar de una familia, significa que dichos valores, usos y actitudes abarcan todas las áreas de la vida, incluyendo la forma en la que se relacionan con el dinero.
En este sentido hay muchos tipos de familias, entre las cuales podríamos encontrar:
La familia tipo “Uno se muere y nada se lleva”
En primer lugar está la familia “Uno se muere y nada se lleva” caracterizada por ser la familia “parrandera” que le da un gran valor al disfrute hoy sin pensar en el mañana, cultura donde la prioridad al uso del dinero se enfoca principalmente en el consumir hoy y una bajísima prioridad al ahorro y mucho menos a la inversión, ¡Que es eso! porque para este tipo de cultura no tiene sentido pensar en el mañana, pues si al fin y al cabo “uno se muere y nada se lleva” y hasta pecado de codicia debe llegar a ser guardar dinero para el futuro.
Los síntomas para este tipo de cultura familiar es que viven la vida eso si al máximo, llevando una vida social intensa, viajando con frecuencia y gastando hasta el último centavo que les llega, pero casi todo lo que tienen lo deben y por supuesto no tienen nada de ahorros.
La Familia tipo “Mucha plata”
Vale. En segundo lugar esta la familia “Muchaplata” que al contrario se caracteriza por tener eso si “muchaplata” y su principal valor es el dinero y los apellidos. Son del tipo de familias que al conocerte te miran de pies a cabeza y te preguntan ¿De dónde nos dijiste que era tu familia?
Los síntomas de una cultura familiar “muchaplata” es también practicar fuertes hábitos de consumo pero a un nivel aún mayor. Su vida transcurre en clubes, cocteles, la práctica de deportes costosos y una intensísima vida social… bueno, pues tienen dinero para eso.
Para la familia “muchaplata” la imagen lo es todo y quien quiera hacer parte de ella tendrá que, bueno, pues adaptarse a su cultura familiar y a su tren de vida para ser aceptado por ella.
La familia “Muchaplata” presenta digamos un tipo de “cepa” y es la familia “Muchaplata” que la verdad no tienen nada de plata, sino que todo lo deben y llevan una vida de apariencias, pero la verdad es que están quebrados.
La familia “Tacañín”
En tercer lugar está la familia “tacañin” una cultura familiar caracterizada por gastar estrictamente lo necesario y ahorrar hasta el último centavo.
La familia “tacañin” se caracteriza eso si por tener muy buenos ahorros, pero viven como si estuviéramos en economía de guerra, vistiendo ropa gastadísima, viven en una casa con muebles comprados hace mil años, no vacacionan casi nunca porque eso es botar la plata y cuando van a mercar regatean al máximo para buscar descuentos.
La familia “Tacañin” padece desafortunadamente del síndrome de mentalidad de escasez, pues piensan que la vida que les ha tocado vivir es muuuuy dura y que lo mejor es continuar con su estrecha forma de pensar para llevar una vida segura.
La familia “tacañin” no tiene mayores ambiciones, porque han encontrado su zona de confort en el statu Quo. No ven ninguna necesidad en el cambio o en cambiar su vida.
Cultura financiera heredada
Ahora bien: ¿Qué tiene que ver todo esto de los diferentes tipos de cultura familiar con tus finanzas en pareja?
Bueno, pues tiene que ver mucho, porque dicha cultura no sólo ya está instalada en la familia de tu pareja sino que muuuuy seguramente estará instalada, como un programa de software en el disco duro de un computador, en la mente y los hábitos de tu pareja, con el cual tendrás que vivir de tiempo completo el resto de tu vida.
Teniendo en cuenta este pequeñísimo detalle me parece prudente decirte a ti soltera o soltero, que si estás considerando compartir el resto de tu vida con esa persona que te hace sentir mariposas en el estómago, date el tiempo no solo para conocer muy bien a esa persona amada sino muy bien, requetebién a su familia. ¿Por qué?
Porque los hábitos financieros de la familia de tu pareja impactarán de una manera u otra tus hábitos de pareja. Consideremos lo siguiente:
Si la familia de tu pareja y/o tu pareja son del tipo “Uno se muere y nada se lleva” y acostumbran a irse de vacaciones religiosamente una vez al mes, ¿Cómo le vas a decir a tu pareja que el presupuesto de ustedes no aguanta para tanta celebración? ¿Qué va pasar si por prudencia no asisten a cuanta parranda organiza la familia de tu pareja? ¿El o ella se van a frustrar? ¿Cómo van a manejar el tema? ¿Qué vas hacer si para ti es muy importante tener hábitos de ahorro y para él o ella no o al contrario? ¿Quién va a sacar de los problemas financieros en los que anda la familia de tu pareja? ¿Cómo van a manejar la presión de la familia si uds. no pueden seguir su mismo estilo de vida?
Ahora, ¿qué va a pasar si tu pareja viene de una cultura familiar “Muchaplata” y tu pareja está acostumbrada a llevar una vida de lujos y tu eres más bien frugal? ¿Cómo le van hacer si para hacer parte de esta familia debes empezar a llevar la misma vida social que lleva tu familia política? ¿Cómo le vas hacer si los invitan al cumpleaños de los suegros y por supuesto no pueden llegar con cualquier regalo a la reunión? ¿Cómo le vas hacer para pagar las vacaciones a las que tu pareja está acostumbrada a tener? ¿Cómo le vas hacer si a tu pareja le encanta organizar reuniones todos los fines de semana con amigos y tu eres más bien de pocos amigos?
Y si tu pareja viene de la familia “Tacañin” ¿Cómo le van hacer para escoger los muebles de su casa? ¿Se van a tener que ir al mercado de los muebles usados o al de las pulgas o van a comprar buenos muebles? ¿Cómo van a ponerse de acuerdo en el presupuesto o donde van a vivir si el o ella tiene mentalidad de escasez? ¿Van a darse unas buenas vacaciones una vez al año o se van a ir siempre donde los suegros para ahorrarse ese dinero? ¿A que tipo de colegio van a enviar a sus hijos? Y así un larguísimo etcétera.
Se que todo esto puede sonar apocalíptico y hasta caricaturesco, pero pasa, sino pregúntale a tus padres o alguien que ya esté casado, para que te cuente como ha impactado la cultura familiar en la cultura financiera en pareja.
Finanzas en pareja
Ahora bien. Con esto no te estoy diciendo necesariamente que acabes con la relación. No. Lo que quiero decirte es que antes de tomar una decisión tan trascendente en tu vida, como la de formar un hogar con alguien, hablen cuál es la cultura financiera en pareja que quieren tener, hasta lo más ácido y lleguen a acuerdos y sobre todo pongan límites.
Miren: Su responsabilidad como pareja es proteger su independencia en todo sentido y eso abarca su vida financiera y a crear su propia cultura familiar, basada en llevar una vida financiera equilibrada, independiente de la cultura financiera heredada por tu pareja y por ti.
Se supone que si has decidido construir un hogar con esa persona es porque los une un valor aún más alto que cualquier cultura financiera familiar pueda tener y es el amor.
El amor es el que los va a llevar a no dejarse permear por la cultura de sus familias. El amor es el que les va ayudar a decir si a unas cosas y no a otras. El amor es el que va a poner como prioridad su nuevo hogar sobre los intereses y las presiones de sus respectivas familias.
Como pareja su primera prioridad es la construcción de su hogar, sobre padres, hermanos y demás familia. Por eso es que saludablemente nos vamos de nuestra casa paterna cuando decidimos dar el “Si acepto”
Con esto no te quiero decir entonces que se aíslen de sus familias, no, es simplemente llevar una vida equilibrada entre la vida de pareja y la vida familiar, buscando armonía entre ambas, de tal forma que ambas se puedan disfrutar al máximo pero buscando siempre un equilibrio financiero.
Ahhh ¿y qué pasa si llegaste al final de este post y resulta que ya tienes un hogar con tu pareja y demás? Simple, siéntate con tu pareja, hablen de estos temas, hagan acuerdos, pónganse límites y construyan su propia cultura financiera. Quizás va a ser más doloroso porque ya llevan años juntos, pero es la mejor manera de ponerle solución a los eventuales problemas financieros que como pareja estén atravesando por causa de la cultura familiar de la cual cada uno llega.
Para concluir
Bueno muy bien, pues esta fue una breve reflexión de como la cultura familiar puede afectar nuestras finanzas en pareja.
A veces en la vida es preferible decir “no” a una eventual propuesta de matrimonio, porque además de amor necesitaremos tener ojo: los mismos principios y las mismas convicciones en todas las áreas de la vida incluyendo las finanzas y el estilo de vida.
Si esto no se da antes de tomar la decisión de construir un hogar juntos o aún, es un tema tabú para tu pareja y le parece terrible hablar de dinero y todas estas cosas, mira es mejor una vez colorado que toda la vida pálido y decir no y evitarse así un montón de problemas en el futuro.
No es nada chévere casarse enamorado y despertarse a una realidad familiar inesperada, al mismo estilo que Lady Di y la familia del Príncipe Carlos, guardadas eso si las proporciones.
Te dejo con esta frase de William Shakespeare con la que me gustaría cerrar este post y es:
“Sea como fuere lo que pienses, creo que es mejor decirlo con buenas palabras”
¿Preparado para tener esa conversación profunda con tu pareja?

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