¿Qué lecciones podemos aprender de Elon Musk para nuestra vida personal y financiera? ¡Descúbrelo aquí, en Consejo Financiero!
Continuamos con nuestra serie de biografías con referentes de talla mundial y el turno de hoy es para el conocidísimo Elon Musk, el multimillonario de origen Sudafricano fundador, accionista y director de múltiples compañías como Tesla, Space X, y Solar City entre otras.
Veamos entonces la biografía de este magnate y que podemos aprender de él para nuestra vida personal y financiera.
Primeros años
Muy bien. Elon Reeve Musk nació un 28 de Junio de 1971 en Pretoria Sudáfrica. Hijo de Errol Musk de profesión ingeniero y Maye Musk de profesión nutricionista y modelo.
Se dice que a los nueve años, Elon aprendió a programar en un Commodore VIC-20, un computador doméstico súper básico consistente en un teclado y una CPU integrados, que se conectaba a un televisor, a los 10 aprendió a programar y ya a los 12 años, estaba vendiendo su primer videojuego del espacio llamado Blastar, por $500 USD a la revista sudafricana PC and Office Technology. En adelante, el dinero que ganaba programando lo gastaba en cómics y en computadoras.
Debido a los maltratos de su padre hacia Maye, su madre, ella decide divorciarse en 1979 mudándose a la ciudad de Durvan y migrando 10 años después a Canadá de donde era oriunda y tenía familia. Instalándose en la ciudad de Kinsgton junto con Elon y sus dos hermanos.
Bueno, pues estos primeros años fueron difíciles para su familia, pues debido al proceso de divorcio, todos los ahorros de Maye estaban bloqueados, por lo que tuvo que trabajar en varios empleos. Se dice que con el primer dinero que ella ganó compró una alfombra gruesa para que todos pudieran dormir en el suelo de un pequeño apartamento, porque ni muebles tenían y por supuesto una computadora para Elon.
La estrechez económica hizo que Elon y sus dos hermanos tuvieran que trabajar, conseguir becas y pedir préstamos para estudiar en la universidad. También se dice que durante muchos meses no podían comer carne roja ni siquiera una vez a la semana.
Pero bueno, las cosas empezaron a mejorar para Elon. En 1992 obtuvo una beca para estudiar Economía y Física en la Universidad de Pensilvania.
Imagínate que uno de sus profesores era director ejecutivo de Pinnacle Research una empresa en Silicon Valley dedicada a investigar ultra condensadores electrolíticos destinados a vehículos eléctricos. Bueno, pues a Elon le interesó el tema y trabajó un verano en la empresa, arrancando quizás con esta pequeña experiencia su carrera en la industria de los vehículos eléctricos.
Bueno, pues se dice que tras graduarse e inspirado por el inventor Austriaco Nikola Tesla, Elon decidió que sus futuros negocios estarían concentrados en tres áreas fundamentales en las que consideraba había grandes necesidades y estás son: El internet, la energía renovable y el espacio.
Zip2
Muy bien. Su vida empresarial arranca en 1995, cuando Elon funda Zip2 junto con su hermano Kimbal Musk y su amigo Greg Curry, consistente en una pequeña compañía que gestionaba el desarrollo, alojamiento y mantenimiento de sitios web para empresas de la industria de los medios de comunicación. Elon se dedicó a la programación y la ingeniería, mientras que Kimbal hacía las ventas y buscaba capital para financiar la operación de la empresa.
En ese momento, Elon era inmigrante con una visa temporal y Kimbal era un inmigrante ilegal. Como la empresa recién comenzaba, Elon y su hermano tuvieron que vivir en la oficina de 4 x 9 metros de su empresa y usaban las instalaciones de la asociación cristiana de jóvenes para bañarse. Cuando la empresa ya empezó a generar ingresos pudieron pagar un apartamento.
Bueno, pues cuatro años después Zip2 gestionaba casi 200 sitios web, incluyendo la web del New York Today, que era un directorio local del The New York Times.
En 1999 Zip2 fue vendida a Compaq Computer por una suma nada despreciable de 307 millones de dólares, de los que a Elon le correspondieron 22 millones. Nada mal, ¿no?
X.com y PayPal
Bueno, pues después de todo esto, En marzo de ese año Elon Musk, junto con nuevos socios fundaron X.com una especie de banco digital, como los que vemos hoy en día. Inicialmente Elon invirtió 12 millones de los 22 que se había ganado con la venta de Zip2.
A los cinco meses de su fundación hubo un desacuerdo con varios de los socios, que derivó en la salida de éstos con lo que a Elon le tocó timonear el barco prácticamente solo y enfrentarse como toda innovación a las numerosas regulaciones bancarias, pero logrando con el tiempo que sus depósitos fueran asegurados por la reserva federal, al igual que a los bancos tradicionales.
Muy lejos de allí, había una compañía de software llamada Confinity, una compañía de software que se dedicaba a procesar pagos electrónicos. Bueno, pues a finales de 1999 dicha compañía lanzó su producto estrella, uno que todos conocemos y fue PayPal.
El caso es que estas dos compañías, X.com y Confinity prácticamente hacían lo mismo y decidieron fusionarse y formar una nueva entidad llamada X.com en la que Elon fue nombrado director ejecutivo por ser el mayor accionista de la compañía resultante. En tan sólo unas semanas X.com consiguió 100 millones de dólares de inversión del Deutsche Bank y Goldman Sachs. Para entonces la compañía tenía más de un millón de clientes.
Pero nuevamente llegaron los problemas y tras múltiples desacuerdos, se destituyó a Elon como director ejecutivo quedando sólo como asesor consultivo pero siguió invirtiendo y aumentando su posición como mayor accionista. Para junio de 2001 X.com cambió el nombre por el de su producto estrella PayPal, quedando como Paypal Inc.
Para el 2002 PayPal empezó a cotizar en bolsa, lo que generó el interés del gigante del comercio electrónico eBay en adquirirla, interés que derivó tras una serie de negociaciones, en la venta de la compañía en nada mas y nada menos que 1500 millones de dólares en acciones.
Con esta nueva venta, Elon se ganó 180 millones de dólares después de impuestos. Con esta platica le dio forma a buena parte de su visión de negocio que había tenido cuando se graduó de la universidad: las energías renovables y el espacio, invirtiendo 100 millones para fundar SpaceX, 70 millones en Tesla y 10 millones en SolarCity, empresas de las que hablaremos a continuación:
SpaceX
Bueno, pues con los bolsillos llenos, lo primero que hizo Elon fue fundar su tercera compañía, Space Exploration Technologies más conocida como SpaceX en junio de 2002, una empresa que se dedica a desarrollar y producir vehículos espaciales de transporte de carga y de pasajeros a bajo costo, pero con una alta confiabilidad, algo así como una aerolínea espacial de bajo costo.
Los primeros dos cohetes de transporte desarrollados por SpaceX fueron el Falcon 1 y el Falcon 9, y su cápsula de carga Dragon 1.
Para el 23 de diciembre de 2008 SpaceX firmó un contrato de $1600 millones de dólares con la NASA para realizar 12 vuelos con su cohete Falcon 9 y la nave de carga Dragon 1 a la Estación Espacial Internacional con el fin de llevar suministros, reemplazando de esta manera al Transbordador Espacial después de su retiro en el 2011, trabajo que ha seguido haciendo hasta ahora a través de múltiples contratos, desde que la NASA decidió contratar a empresas privadas como Space X para el transporte de suministros y de astronautas a la Estación Espacial Internacional.
Hoy en día la compañía ya opera con su nueva cápsula de carga Dragon 2, y ha desarrollado el Falcon 9 Heavy, una versión pesada del Falcon 9, pero diseñada para el transporte de pasajeros y suministros que además ambiciona la colonización de Marte. ¿increíble, no?
Tesla Motors
Bien. habiendo desarrollado el primer objetivo de sus negocios, es decir, el tema espacial, Elon decidió incursionar como empresario en el segundo tema que le interesaba y era el de las energías renovables, a través del desarrollo de vehículos eléctricos en el año 2003, quizás motivado por su pequeña experiencia laboral en Pinnacle Research, una empresa que como ya lo veíamos, investigaba sobre el desarrollo de baterías para vehículos eléctricos cuando era estudiante universitario.
El asunto es que Elon y un socio visitaron la empresa AC Propulsion, que para entonces habían desarrollado un prototipo de coche deportivo eléctrico basado en un vehículo de gasolina al que habían adaptado un motor eléctrico y unas baterías de iones de litio. El prototipo era bastante bueno, al punto que aceleraba de 0 a 100 km/h en menos de 4 segundos y tenía una autonomía de 300 kilómetros, hecho que le mostró a Elon que ya era económicamente viable la fabricación en masa de vehículos eléctricos.
Por dicha razón, Elon trató de convencer durante meses a los dueños de esta empresa a que comercializaran el vehículo, pero ellos no estaban interesados en hacerlo. No obstante los miembros de AC Propulsion lo pusieron en contacto con Martin Eberhard y Marc Tarpenning quienes tenían similares intereses a los de Elon y fundaron Tesla Motors el 01 de Julio de 2003 con la intención de fabricar un coche eléctrico deportivo.
En abril de 2004 Elon Musk decidió invertir inicialmente 6,3 millones de dólares en la misma, contribuyendo con el 98 % de la financiación de la compañía y constituyéndose como accionista mayoritario de la firma.
Para hacerte corta la historia, hoy en día la compañía ha tenido un éxito impresionante, diseñando y produciendo hasta ahora 9 modelos de vehículos eléctricos entre los cuales hay autos deportivos como el Tesla Roadster, tipo sedan como el Tesla Modelo S y 3 y todo terreno como el Tesla modelo X y camiones como el Tesla Semi, que será próximamente lanzado al mercado.
Asimismo Tesla Motors hoy en día es una compañía valuada en algo así como 88,200 millones de dólares, que emplea a más de 48,000 personas y que tiene un futuro absolutamente prometedor, que amenaza tremendamente la industria automotriz tradicional.
Solar City
Bien y para complementar fortalecer su posición en la industria de las energías renovables, Elon crea SolarCity Corporation en el 2006 una empresa especializada en energía solar cuyos principales servicios, era el diseño e instalación de sistemas de energía solar. Para 2016, tomó la decisión de fusionar dicha compañía con Tesla.
Starlink
Bueno, pues pasaron los años y con el desarrollo del tema espacial con Space X a Elon se le ocurre incursionar en el último tema que le faltaba en su visión empresarial: El internet.
Imagínate que para el 2015 Space X anunció el proyecto Starlink, un proyecto para la creación de una constelación de satélites para proveer servicios de internet de banda ancha a todo el planeta, ¡imagínate! pero a bajo costo.
En el 2017 la empresa completó los requisitos legales para lanzar 11,943 satélites para mediados de la década del 2020. Hoy en día la compañía ya presta el servicio, en versión de prueba, de internet satelital en países como Estados Unidos, Canadá, Reino unido, Alemania, Australia, Francia, Chile y próximamente México, Argentina y Colombia.
De igual manera, SpaceX también planea vender satélites para uso militar, científico y de exploración.
Muy bien. todo esto entorno al desarrollo de sus diferentes empresas, acompáñame a ver las diferentes obras filantrópicas de este millonario y las lecciones que nos deja para nuestra vida personal y financiera.
Filantropía de Elon Musk
Bien. Como muchos multimillonarios, Elon Musk se caracteriza también por su generosidad. Es el presidente de la Musk Foundation, que enfoca sus esfuerzos en la educación científica, la salud pediátrica y el desarrollo de energías limpias.
En el 2010, Elon inició un programa multimillonario a través de su fundación para donar sistemas de energía solar para necesidades críticas en zonas de desastres, sin ninguna intención de lucro.
De hecho, el primero de estos equipos en ser utilizado fue en un centro de respuesta a huracanes en Alabama que no había recibido ayuda estatal o federal. En julio de 2011 la Musk Foundation donó 250.000 dólares para un proyecto de energía fotovoltaica en Sōma, Fukushima, Japón, que había sido devastada por un reciente tsunami.
Al igual que Warren Buffett, Elon es uno de los firmantes de The Giving Pledge una organización formada por millonarios que adquieren el compromiso moral de donar parte de su fortuna.
En enero de 2015 Elon donó 10 millones de dólares para que el Future of Life Institute hiciera un programa de investigación global en inteligencia artificial.
En octubre de 2018, en un esfuerzo para ayudar a resolver la crisis de agua por envenenamiento por plomo en Flint (Michigan), Elon y su fundación donaron 480.000 dólares para instalar nuevas fuentes con sistemas de filtración para que todas las escuelas del lugar pudieran tener agua potable. Para Octubre de 2019 habían conseguido que 30.000 niños de las 12 zonas escolares de la región tuvieran agua potable segura.
Y su más reciente obra filantrópica fue su donación de 50 millones de dólares a la misión Inspiration 4, la primera misión espacial tripulada sólo con civiles a bordo del Falcon 9 y su cápsula crew Dragon resilience, que tuvo como meta recaudar con el evento 200 millones de dólares para el hospital oncológico infantil St. Jude en Memphis Tenesse
Lecciones de Elon Musk para nuestras finanzas personales
Muy bien. Esta fue un breve reseña de Elon Musk. Ahora veamos las lecciones que podemos aprender de este magnate para nuestra vida personal y financiera.
El poder transformador de la educación
Bueno, pues la primera lección que podemos aprender de Elon Musk es el poder transformador de la educación en la vida de una persona.
Recordemos que Elon, su madre y sus dos hermanos llegaron en una condición económica muy difícil a Canadá y que a él y a sus 2 hermanos les tocó trabajar y buscar becas para poderse preparar.
Elon ya tenía un don con las computadoras, pero sólo cuando asistió a la universidad es que pudo desarrollar todo el talento que tenía y le sirvió para conocer a las personas correctas en el momento adecuado.
La universidad no sólo nos forma, sino que nos sirve de trampolín para relacionarnos con las personas clave, como le sucedió con su profesor en la universidad de Pensilvania que lo conectó con el mundo de los autos eléctricos, que le abriría la mente para desarrollar su visión de negocios, que años más tarde materializaría con sus mega compañías.
Su visión
Y esta es precisamente la segunda lección que podemos aprender de Elon Musk y es su asombrosa visión para incursionar en los negocios del futuro: El internet, las energías limpias y los vuelos espaciales.
Guardando las proporciones, esto es algo que nos sirve como emprendedores y es aprender a ver esos océanos azules, entendidos como esos mercados poco explorados o inexplorados pero con un futuro absolutamente prometedor, que para muchos puede llegar a ser una locura.
Elon es un emprendedor que sueña con la creación de la primera ciudad humana en Marte, algo solo pensado en la ciencia ficción, pero que se ve cada vez más real conforme este empresario va logrando más y más cosas.
La tarea como emprendedores es hacer el ejercicio de ver más allá, ser más visionarios en la industria en la que nos desempeñemos, ya sea en la industria de servicios profesionales, la industria del internet, el marketing o sea cual sea a lo que nos dediquemos. Siempre habrá un espacio para innovar y crear cosas nuevas.
Asociarse bien
Y esto nos lleva a la tercera lección algo agridulce de Elon Musk y es en la necesidad de asociarnos bien a la hora de emprender. ¿Por qué?
Como lo veíamos, Elon atravesó varias crisis empresariales quizás por no escoger bien a sus socios. Recordemos que cuando fundo Zip2, X.com y Paypal tuvo problemas con sus socios, cosa que ya no pasó cuando fundó Tesla y SpaceX, donde seguro aprendió la lección.
Moraleja: Decidir con quien asociarse, es tan importante como elegir con quien nos casaremos. Así que como emprendedores, ojo, no necesariamente elijamos a nuestros mejores amigos, sino a personas integras y competentes, que nos complementen.
La reinversión en los negocios
La cuarta lección que podemos aprender de este empresario es la aplicación de la reinversión de sus ganancias en nuevos negocios.
Recordemos que cuando vendió su primera compañía, Zip2, recibió 22 millones de dólares, de los cuales no se los gastó todos, sino que invirtió 12 millones en su banco digital X.com y con la venta de esta segunda compañía, donde recibió 180 millones de dólares invirtió todo: 100 millones para fundar SpaceX, 70 millones en Tesla y 10 millones en SolarCity. Como quien dice, no dejó plata para gastar en chucherías.
Bueno, pues como emprendedores esto es lo que tenemos que hacer con las utilidades de nuestros emprendimientos: reinvertirlos en el mismo negocio o en nuevos negocios, claro, hay que dejar algo para vivir, pero reinvertir una buena parte de las utilidades es la clave en el crecimiento empresarial. Como dice Warren Buffett:
“El dinero que no se reinvierte en la empresa, se pierde”
Su generosidad
Y la quinta lección, que es común denominador de todos los millonarios es su generosidad.
Como lo veíamos, Elon Musk hace múltiples obras filantrópicas, pues seguramente se ha dado cuenta que en la acumulación de dinero no está la felicidad, sino en poderlo dar a quien se encuentre en necesidad.
Como te lo he comentado en varios blogs, una prosperidad sólida y duradera no es solamente acumular y acumular, sino también en dar una parte de nuestra riqueza financiera a quien más lo necesita.
Mira, vuelvo y te lo repito: no hay mayor satisfacción que poder cambiar vidas o ayudar a quien más lo necesita y compartir esa sonrisa, esa felicidad con quien ayudamos. El dinero es una herramienta diseñada para fluir, no para quedarse estática en la bóveda de un banco o en una cuenta bancaria.
Para concluir…
Bueno muy bien, estas fueron las lecciones de Elon Musk para nuestra vida personal y financiera, que estoy seguro nos deja enseñanzas valiosas para nuestra vida práctica.
Te dejo con una de sus frases para cerrar este episodio que dice:
“El primer paso es establecer que algo es posible, entonces será probable que ocurra”
¿Será que lo que necesitamos para materializar nuestros sueños está sólo un paso de simplemente creer y tener la fe que lo que queremos lograr es posible?

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