Descubre porqué es tan importante y necesario pagar impuestos, ¡Aquí en Consejo Financiero!
A menos que estés conduciendo o montando bici, Quiero invitarte a que cierres tus ojos e imagines lo siguiente: Imagina que un día te levantas muy temprano para ir al trabajo y mientras desayunas, ves en las noticias de la mañana que el gobierno ha decidido no cobrar más impuestos, delegando la gestión pública en los privados. Tú por supuesto te pones feliz porque no deberás volver a pagarlos y empiezas a soñar que vas hacer con ese dinerito.
Bueno, pues sales de tu casa y ves que los obreros que estaban arreglando los huecos en las calles de tu barrio ya no están, porque el arreglar las calles ya no es responsabilidad del estado, sino de los residentes de tu barrio y piensas “bueno, pues alguien se tiene que hacer cargo de ese tema, pero mientras tanto yo me voy a trabajar”
Cuando llegas a la estación del metro o del autobús que tomas para ir la trabajo, ves una aglomeración de gente iracunda, pues el precio de los pasajes se han triplicado. ¿Por qué? porque el nuevo administrador de este medio de transporte ya no es el estado sino una empresa privada y como su negocio es ganar dinero ha elevado el precio del servicio sin escrupulos.
Tú te acercas a uno de estos furiosos manifestantes y le dices: Esto es un atropello. ¿Es que no hay una entidad que regule a esta empresa y vele por los derechos de la ciudadanía? y te contesta: “Como el gobierno ya no recaudará impuestos, ha liquidado la superintendencia de transporte, quien se encargaba de vigilar los precios. por lo tanto, ya no hay nadie que controle los mismos.
Bueno, pues como se te está haciendo tarde para llegar a tu trabajo y no quieres tener un problema con tu jefe, pagas el pasaje a regañadientes y tomas la ruta para llegar al trabajo.
Cuando llegas, ves como un par de jóvenes le roban con toda la calma la cartera a una desprevida mujer, quien solo atina a decir: ¡Policia, policía, me están robando! Y tu que le quieres ayudar, llamas al 611 pero una grabadora te contesta y te dice: “La policía ha sido cerrada. A partir de ahora estimado ciudadano, usted debe contratar seguridad privada.
Desconcertado llegas a tu lugar de trabajo y le cuentas a tus compañeros lo que has visto y les dices: Bueno pues alguien tiene que hacerse cargo de todas estas cosas. Te sumerges en tus tareas y todo transcurre sin novedades hasta que llega la hora del almuerzo.
Cuando sales, ves que el parque que queda al frente de tu trabajo está siendo usado como basurero público, lo cual te escandaliza porque es tu lugar favorito para reposar el almuerzo y comerte un helado. Furioso, le preguntas a un vecino del sector porque la gente está dejando su basura allí y esta persona te contesta: Lo que pasa es que la empresa de aseo publica ya no está recogiendo la basura, y como nadie quiere quedarse con sus desechos, los está dejando en el parque para que alguien más la recoja.
Y decides mejor regresar al trabajo, pues además de que el parque está empezando a oler mal, ves personas de mal aspecto que están viéndote más de la cuenta y crees que podrían robarte también.
Pasa la tarde y recibes una llamada inesperada de tu esposa, quien te pregunta a qué horas vas a llegar a casa, pues quiere contarte algo importante. Tú intrigado, le informas que apenas termine tu jornada laboral saldrás para tu casa.
Bueno, pues termina tu jornada laboral y camino a casa, escuchas en las noticias que hay una emergencia de salud en la ciudad, pues todos los hospitales públicos han cerrado y no se han podido atender las emergencias del día, sumado a que los pacientes hospitalizados allí tendrán que ser reubicados en hospitales privados.
Y tu dices mmmm “pobre gente, ojalá alguien los pueda ayudar. afortunadamente yo tengo una póliza médica privada, con la cual tengo cubierta la salud de mi familia. Pues te olvidas del tema y sigues tu camino a casa.
Bueno, pues llegas a tu casa y encuentras a tu esposa y a tus dos hijos esperándote en la sala con cara de tragedia. Tu esposa te dice: “Que bueno que has llegado, pues tenemos cosas que contarte.
Para empezar, tu hijo mayor te informa que a partir de la fecha, el colegio ha incrementado un 30% el valor de la pensión mensual, porque según le dijeron esta mañana, algunos subsidios que el colegio recibía por parte del estado habían sido cancelados y que por tal razón los padres de familia debían asumir la diferencia.
Cuando no has logrado reaccionar a esta noticia, tu hija de 7 añitos agrega: Papi, imagínate que esta mañana no pudimos ir a la actividad cultural que teníamos programada en el museo de la ciudad, pues no abrieron ya que no habían empleados que nos atendieran hoy…
Y tu esposa, quien es arquitecta te dice: amor pero eso no es todo. Mejor siéntate bien porque lo que te voy a contar es grave. ¿estás listo? Algo aturdido le dices que sí. Y te dice: hoy me despidieron del trabajo, pues la firma de ingeniería para la que trabajaba se quedó sin contratos, pues nuestro principal cliente era la alcaldía de la ciudad, quien nos pagaba por construir bibliotecas, puentes, vías y todo tipo de obras públicas.
Y en ese momento, te embarga por primera vez un sentimiento de temor y para recuperar la calma, te paras para servirte un vaso de agua y que crees? Cuando abres el grifo del agua no sale nada, porque la empresa de acueducto era pública y al cerrar esta, se suspendió el suministro de agua potable! ¿Te imaginas?
Bueno. Ya puedes abrir los ojos. Respira tranquilo, pues esta es una historia de ciencia ficción. Bueno, de ciencia ficción pero también de realidad, que busca hacerte caer en cuenta la importancia del rol del estado en la sociedad y de la importancia de pagar impuestos, para financiar la operación de éste.
Para aclarar un poquito este asunto, es conveniente explicarte cual es el papel del estado. El papel del estado es la administración de lo público, es decir, administrar todas aquellas cosas que se escapan de la esfera de lo individual o privado pero que a la vez son asunto de todos, como la administración de los parques, las carreteras, los hospitales, las escuelas, el acueducto de tu ciudad, la cultura, la seguridad, la educación, las leyes, la administración de justicia, el manejo de la economía entre otros muchos aspectos.
Y para operar, es decir, para que el estado pueda funcionar y administrar todas estas cosas, necesita recaudar dinero a través de los impuestos.
Regresando a nuestra historia de terror, cuando pagas tus impuestos, estás pagando para que se pavimente las calles de tu barrio, estás subsidiando el precio del transporte en tu ciudad, Estas financiando la policía y los organismos que velan por tu seguridad, estas pagando para que recojan tus basuras y se mantengan limpios los parques y todo tipo de espacios públicos, estas pagando a los empleados que trabajan en los museos y colegios públicos de tu ciudad, ayudas a subsidiar programas que buscan abaratar los precios de la educación, pagas para que lleguen a tu casa todos los servicios públicos así como fomentas la generación de miles de puestos de trabajo directo e indirecto a través del estado, como el mayor empleador en la mayoría de nuestros países.
Bueno, y si quizás estás pensando “Fernando, yo no sé de qué país o ciudad me estás hablando, porque yo no veo por ningún lado los impuestos que pago… las calles de mi ciudad siguen llenas de huecos, la calidad del transporte en mí localidad no es la mejor, la inseguridad está disparada, los gobernantes de mi país no son los mejores, los casos de corrupción en el estado son tema cada vez más frecuentes en los noticieros… ¿Por qué entonces debería yo pagar impuestos? Te confieso que yo pensaba lo mismo, hasta que observando con mayor detenimiento me di cuenta que una parte de ellos si llega donde se necesita.
Como te lo he contado, crecí en un barrio de clase media, donde me empecé a dar cuenta que pese a la corrupción que sufre mi país, mi familia se ha beneficiado de los impuestos que se recaudan.
Por ejemplo, mi padre que era un hombre sencillo pero trabajador, pudo comprar un lote y construir la casa en la que crecimos, gracias a un programa de vivienda que en los años 60 y 70 el gobierno subsidió para que los Colombianos pudieran tener vivienda; los servicios públicos siempre fueron y siguen siendo muy baratos en el estrato socioeconómico donde viví, gracias al cobro de los impuestos; aunque no era un barrio con mayores lujos, siempre contamos con calles pavimentadas, un servicio de basuras permanente, buenos servicios públicos y dos parques limpios y organizados; fui a una escuela y colegio públicos modestos pero donde recibí una educación decente y así con muchas otras cosas.
Mira, por difíciles que sean las circunstancias de tu ciudad o país, si te fijas mejor, veras que si hay inversión y un beneficio tangible de tus contribuciones. A veces nos pasa que hay cosas que como siempre las hemos tenido, las damos por descontadas y no somos conscientes que las tenemos gracias a los impuestos.
Y dirás: bueno eso está muy bien, ¿pero entonces debemos resignarnos a que una parte de nuestros impuestos se los lleve la corrupción?
Claro que no y para que esto cambie tenemos un herramienta poderosa en nuestras manos y es nuestro voto.
Entonces, ¿Queremos que todos nuestros impuestos o por lo menos una muy buena parte de ellos sean bien utilizados? Fácil, sólo debemos elegir buenos gobernantes. ¿Y cómo podemos lograrlo? Pues votando a conciencia, es decir, ponernos a la tarea como ciudadanos de estudiar con detenimiento las hojas de vida y los planes de gobierno de los candidatos a cargos públicos y salir a votar, no quedarnos en casa y dejar a los demás que decidan por nosotros. Si tenemos malos gobernantes es porque hemos permitido que éstos lleguen al poder.
Un ejemplo de esto puede ser el siguiente: yo vivo en un conjunto residencial, donde hay 137 apartamentos.
En el conjunto hay diversas áreas comunes, como los jardines, los accesos, el salón social, el gimnasio, el BBQ, los parqueaderos de visitantes, la recepción entre otras áreas. Como imaginarás, manejar una copropiedad así, demanda de un buen administrador.
Pues cada uno de nosotros pagamos una cuota de administración comillas “impuesto”, para que un administrador profesional se encargue de cuidar y administrar los bienes comunes de la copropiedad. Cada uno de nosotros está muy pendiente de la gestión de este administrador y le exigimos resultados. Si no logra buenos resultados, no dejamos de pagar nuestra cuota de administración, pues esta no es la solución, simplemente cambiamos de administrador. Así de sencillo. Este mismo principio opera con el estado y los impuestos. Si queremos un buen uso de nuestras contribuciones, debemos seguir pagándolas y elegir buenos gobernantes comillas “administradores” y exigirles resultados. Si no lo hacen, podemos cambiarlos a través de nuestro voto.
El problema es que no tenemos cultura política, es decir, es un tema que no nos interesa y mucho menos es algo a lo que le dediquemos tiempo. Si queremos que nuestros impuestos sean bien invertidos, dedícale tiempo a formarte en esta materia y aprende a votar a conciencia.
Bueno, si quieres saber un poco más de este tema, te invito a escuchar el episodio número 29 de este podcast, donde te cuento porque votar inteligentemente afecta positivamente tus finanzas personales.
Ok. Hasta aquí podemos resumir que el estado es fundamental para el normal desarrollo de nuestra vida diaria y que necesita del pago oportuno de nuestros impuestos y que para garantizar el buen uso de los mismos, es nuestra responsabilidad elegir bien a los administradores de dichos recursos a través de nuestro voto consciente.
Beneficios de pagar impuestos
Para ir cerrando, quisiera mencionar finalmente los principales beneficios de pagar tus impuestos.
En primer lugar y aunque tristemente una parte de nuestros impuestos se pierden en corrupción, como te lo decía también hay una buena parte de los mismos que si llegan donde se necesitan.
En Colombia al igual que en tu país tenemos graves problemas de corrupción, pero con todo y eso, he podido ver como mis impuestos han servido para que personas de muy bajos recursos tengan agua, que prácticamente un 100% de la población de mi país tenga cobertura en salud, que tengamos mejores vías, que la educación pública siga siendo barata, que hayan cada vez más parques, bibliotecas y obras públicas que hace 20 años no teníamos y que en general la calidad de vida de los Colombianos haya mejorado… ¿Qué aún hay grandes necesidades? Por supuesto. ¿Qué hay mucho por mejorar? Claro que sí y es precisamente por esto que debemos seguir pagando nuestros impuestos.
La solución a los problemas de nuestros países no está en la evasión, es decir en hacer triquiñuelas para no pagar impuestos, la solución está en seguir pagándolos y sobretodo en adquirir cultura política y elegir bien a nuestros futuros gobernantes, para que cada vez haya una mejor gestión del estado y se inviertan mejor los impuestos.
La segunda razón por la cual debes pagar tus impuestos es que a la larga te va a salir más barato pagarlos que no hacerlo. ¿Por qué? Porque cuando pagas tus impuestos se abaratan los servicios básicos de salud, educación, vivienda y saneamiento básico, evitándote gastar en rubros por los que deberías pagar costos más altos.
La tercera razón es que cuando pagas tus impuestos, fomentas la creación de empleos públicos y al hacerlo, la economía mejora y tu ingreso también. ¿Por qué? Porque el crecimiento económico genera un mejor ingreso pércapita en los habitantes de un país.
Y la cuarta razón por la cual debes pagar tus impuestos es porque le vas a dejar un mejor país a tus hijos. probablemente, una parte de los impuestos que pagas hoy no los alcances a ver, porque puedan llegar a ser inversiones de largo plazo en que las generaciones futuras serán las beneficiarias de ellos, así como hoy disfrutamos los beneficios que nos dejaron los impuestos pagados por nuestros padres y abuelos. ¿No vale la pena invertir para el futuro de las siguientes generaciones?
Por estas y por muchas más razones es que es bueno pagar impuestos y aunque éstos son impopulares, no podríamos vivir sin ellos, porque en últimas tendríamos que igual sacar dinero de nuestro bolsillo para pagar todo lo que bien o mal nos proporciona el estado.
¿Cómo han logrado las naciones más desarrolladas lograr bienestar para sus ciudadanos? A través de los impuestos. ¿Cómo economías emergentes, de que manera podremos alcanzar el desarrollo y sociedades más justas? A través de los impuestos. ¿Cómo redistribuir más equitativamente la riqueza de una nación? A través de los impuestos. ¿Cómo puedes contribuir a quienes estén en situación de necesidad? Si, a través de tus impuestos.
Te invito a que cuando vayas a pagar tus impuestos, pienses en el bien que puedes estar haciendo, no olvidando votar siempre a conciencia, para que tus contribuciones puedan ser mejor usadas y tengas un mejor país
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