Hay “normales financieros” que no podemos aceptar en nuestras finanzas personales. ¡Descúbrelos y elimínalos aquí, en Consejo Financiero!
Como seres humanos, tendemos a acostumbrarnos a muchas cosas en la vida, como a los embotellamientos en nuestras ciudades, al dolor de espalda, a las malas noticias que nos presentan los noticieros, a tener conversaciones rutinarias con las personas que amamos del tipo “Hola, ¿como estuvo tu día hoy?, a la impuntualidad propia y ajena, o a decir mentiras blancas… o negras, igual son la misma cosa…. asuntos que poco a poco, sin que nos demos cuenta y ojo, de forma silenciosa, se convierten en cosas “normales” en nuestra vida.
Pero si reflexionamos un poco entorno a esto, podemos encontrar que por sólo considerar a muchas de estas cosas como “normales” no necesariamente significa que estén bien. y es en este punto en que deberíamos preguntarnos: Si esta situación “normal” no está bien ¿Por qué tendría que aceptarla? Seguida de ¿podría hacer algo para cambiarla?
Claramente hay incambiables, cosas que se salen de nuestro circulo de influencia por las que no podemos hacer nada, como el tráfico en nuestras ciudades o los problemas económicos generados por esta pandemia, pero hay otras por las que si podemos hacer algo, como ese dolor de espalda que lentamente se incorporó en nuestra vida o el enfriamiento gradual de las relaciones con los que más amamos.
Esto me recuerda la analogía de la rana y el agua caliente, que dice que si arrojáramos una rana a un recipiente con agua hirviendo, ésta inmediatamente saltaría, contrario a lo que pasaría si la pusiéramos en el mismo recipiente pero fuéramos aumentando levemente la temperatura, de tal manera que la rana se acostumbrara a dicho incremento hasta el punto de morir cocida sin siquiera haberlo notado.
Esto exactamente es lo que nos pasa con las cosas normales, entendidas como esas situaciones o comportamientos que llegan leeentamente a nuestra cotidianidad y se instalan, sin que seamos conscientes, en nuestra vida, cosas que nos pueden terminar “cocinando” al cabo de los meses o los años como le sucedió a la rana de nuestra historia.
Bueno, pues así como en la vida hay cosas “normales” que no podemos aceptar y que nos quedan de tarea examinar, hay otros “normales” que no podemos aceptar en nuestra vida financiera, que a la larga pueden cocer nuestras finanzas personales, razón por la cual he traído este tema.
Normales financieros – Vivir sin un presupuesto
Muy bien y el primero de esos “normales financieros” que no podemos aceptar en nuestra vida financiera es vivir sin un presupuesto, entendido como ese plan escrito en donde planeamos en que nos vamos a gastar nuestro dinero cada mes.
Así como un marinero no puede salir sin su brújula a alta mar porque se puede perder, ninguno de nosotros puede empezar su mes sin su presupuesto, porque saldremos desbocados a gastar en lo primero que se nos ocurra, muchas veces movidos por nuestros deseos más que en nuestras reales necesidades, haciendo que al final terminemos gastándonos el dinero en lo que no necesitábamos y quedándonos sin dinero para lo que si era necesario y claro, como no podemos dejar de pagar lo esencial, terminamos solventándolo con deuda, haciendo que esta crezca silenciosamente hasta reventar nuestras finanzas personales.
Vivir sin un presupuesto es uno de esos “normales financieros” con el que nos hemos acostumbrado a vivir, un mal hábito que quizás aprendimos de niños, viendo como nuestros papás vivían a trancas y a mochas sin uno, haciendo del desorden financiero y los “problemas de plata” el pan de cada día, haciéndonos creer ojo, erróneamente, que vivir así es de lo más “normal” pero yo estoy aquí para decirte que no. No es normal.
¿Solución? Empieza desde ya a hacer un presupuesto cada mes antes de salir al cajero automático, pues la gran ventaja de hacerlo es que le darás orden a tu dinero y ojo: no te gastarás más de lo que te ganas, obligándote a ajustar tu gasto a tus posibilidades económicas y no a tus deseos. Si quieres saber cómo hacer un presupuesto que verdaderamente funcione, paso por paso, escucha el episodio # 3 de mi podcast.
Normales Financieros – Las deudas
Ok como consecuencia de vivir sin un presupuesto viene un segundo normal que no podemos aceptar en nuestra vida financiera y es acostumbrarnos a vivir con deudas.
Hoy en día consideramos “normal” tener que pagar las cuotas mensuales de las tarjetas de crédito, de la cooperativa, del crédito con el que nos fuimos de vacaciones o nos compramos un carro nuevo o incluso deberle al prestamista usurero que nos cobra el 5% mensual.
Cuando la gente con deudas me consulta como puede solucionar sus problemas financieros les hago una pregunta que usualmente les incomoda y es: ¿Cómo fue que llegaste a tener tantas deudas? ¿a que atribuyes que hayas llegado a tal punto?
Bueno, pues tristemente la mayoría se justifica, diciendo que la plata no les alcanzaba, que se les presentó una emergencia, que apareció una oportunidad de negocio y mil historias más y unos pocos más sinceros atribuyen su nivel de endeudamiento a su desorden financiero, a que consideraron el crédito como una forma de obtener cosas con facilidad o a sus desbordados hábitos de consumo..
¿Por qué soy tan crítico con la deuda? Porque las deudas son un “normal” que empieza con algo pequeño, muchos de nosotros empezamos con una inocente tarjetita de crédito, y luego con otra, y con otra más, hasta que sin darnos cuenta nos vimos inmersos en el “agua hirviente” de las deudas, tal como me pasó a mi y que te lo cuento en el primer episodio de mi podcast.
Mira vivir con deudas no es normal, te lo repito, no es normal, las deudas deberían ser una condición temporal originada principalmente por tomar una hipoteca o para hacer crecer un emprendimiento maduro y consolidado, no por nuestros hábitos de consumo ni mucho menos por tapar los huecos que han dejado nuestra falta de orden con el dinero.
¿La medicina para semejante lastre financiero? En primera instancia hacer un presupuesto como ya lo vimos en el punto anterior y en segunda, enfocarnos agresivamente en salir de deudas y cortar todo vínculo con ellas. Si quieres saber cómo puedes hacerlo, te recomiendo escuchar y sobre todo aplicar el episodio # 4 de mi podcast.
Vivir al día
El tercero de los “normales financieros” que no debemos aceptar en nuestra vida financiera es acostumbrarnos a llegar a fin de mes con dificultad. ¿Quién dijo que es normal vivir con escasez?
Mira: la escasez financiera tiene dos causas: la primera de ellas es el desorden financiero y las deudas como lo acabamos de ver, y la segunda es que nuestro ingreso no sea suficiente para cubrir nuestras necesidades básicas.
Claramente estamos en Latinoamérica, una región con centenares de problemas económicos y sociales, una región con profundos problemas de desigualdad, una región con altos índices de desempleo, una región con muchos problemas que afectan directamente nuestro ingreso, pero no por eso, podemos hacer 100% responsable al estado o a la situación económica que tengamos problemas de ingreso.
¿Recuerdas que en un comienzo hablábamos de aquellas cosas en las que no teníamos control? Bueno, pues la situación económica es algo que escapa de nuestra influencia, pero aún así, nuestro ingreso si es algo que esta bajo nuestro control. Puede sonar contradictorio, pero así es y la prueba es la cantidad de gente que prospera en tiempos de crisis.
Si quizás tu situación es que en tu empleo no ganas lo suficiente, ¿Qué has hecho para que eso cambie? ¿Acaso te has preparado más, has dado la milla extra en tu trabajo con el fin de poder tener un mejor cargo, has buscado otras opciones laborales o estás haciendo algo para generar ingresos adicionales?
O si quizás tu situación es que no tienes trabajo, ¿has construido una red de contactos que te puedan ayudar, has actualizado tu perfil en LinkedIn, has aplicado a un número suficiente de oportunidades de trabajo o has emprendido un negocio que pueda reemplazar ese trabajo que no has conseguido?
Mira, todos hemos sido dotados como ya lo hemos visto en episodios recientes de este podcast, con una gran capacidad de generar riqueza, capacidad que no se va a desarrollar pasando horas quejándote, frente al televisor o en las redes sociales.
¿Qué es fácil generar ingresos o aumentar los que ya se tienen? Claro que no, es todo un reto y demanda mucho tiempo y esfuerzo, pero es algo absolutamente alcanzable, ojo: en tiempos de prosperidad o de crisis económica, tiempos que serán siempre buenos para aquellos que administremos sabiamente ese valioso activo llamado tiempo.
Ahora, ¿qué opciones tenemos para generar o aumentar nuestros ingresos? Básicamente tres: emprender un negocio, adquirir una franquicia o desarrollar un negocio multinivel.
Si quieres aprender a desarrollar alguno de estos modelos, te invito a escuchar los episodios 6, 7 y 8 de mi podcast, donde hice una serie de como aumentar nuestros ingresos, viendo en detalle cada alternativa.
Para concluir este punto: no es normal acostumbrarnos a vivir con escasez. no es normal pasar apuros siempre para pagar nuestras cuentas. No está bien conformarnos y creer pues que ni modo, esta es la vida que nos tocó vivir y pues no, gracias a Dios, tenemos la capacidad de cambiar nuestro futuro, pues nadie ha sido predestinado para ser pobre, no señor, al contrario, hemos sido diseñados para ser los arquitectos de nuestro destino sin importar nuestras circunstancias o el país en el que nos tocó vivir.
No tener dinero para emergencias
Muy bien y el último de los “normales financieros” que no debemos aceptar en nuestra vida financiera, es no tener dinero ahorrado para emergencias y si ha habido algo que nos lo ha demostrado es esta pandemia.
Así como un barco no puede zarpar sin tener chalecos y botes salvavidas para todos sus ocupantes, nosotros no podemos navegar por las aguas de nuestra vida financiera sin tener un fondo de emergencia, pues como ya lo hemos visto, la vida da muchas vueltas y tener dinero ahorrado para hacerle frente a las crisis, se ha vuelto en algo determinante para no hundirse en ellas.
¿Y quienes están sufriendo las consecuencias de esta crisis económica y financiera? Fácil, aquellas personas y empresas que no habían construido ahorros que les diera la liquidez necesaria para sobrevivir. Muchas empresas y personas se han quebrado por cuenta de esta pandemia, por simplemente no tener hábitos de ahorro.
¿La solución para salir de este normal?: simple, empezar a ahorrar un porcentaje de nuestros ingresos y construir un fondo de emergencia con el cual podamos solventar entre 6 a 12 meses de presupuesto mensual, que nos de la liquidez para cubrir una eventual pérdida de nuestros ingresos.
Como te lo explico en el episodio número 5 de mi podcast, el fondo de emergencia debe tenerse en cualquier producto financiero donde los recursos estén a la vista, como un fondo fiduciario o un portafolio de inversión de corto plazo, que nos permita acceder fácilmente al dinero y con este, poder sortear cualquier coyuntura financiera.
Cabe recordar que usar la tarjeta de crédito como fondo de emergencia es un grave error, pues estamos haciendo uso de la deuda en el momento más inoportuno de todos, pues las emergencias se deben afrontar con nuestro dinero, no con el dinero del banco.
Para concluir…
Bueno, pues estos fueron los cuatro “normales financieros” que debemos evitar en nuestra vida financiera: vivir sin un presupuesto, acostumbrarnos a las deudas, vivir en escasez financiera y no tener dinero para emergencias. Por supuesto deben haber más y la tarea es que te examines y erradiques esos otros “normales financieros” que ya se hayan instalado en tu vida financiera y aún más importante: en tu vida personal.
Y creo que para ello es muy útil que de vez en cuando paremos en medio de nuestro afán diario y tengamos espacios de auto reflexión y si quieres también de oración, donde podamos analizar nuestra vida y desechar de ella lo que nos sobra, lo que no nos sirve, lo que nos enferma y de esta forma poder tener consciencia de esos “normales” que debemos eliminar de nuestra vida.
Mira, no nos conformemos a la “normalidad”, tan sólo porque la veamos en el comportamiento de otras personas o la cultura nos haya enseñado que las cosas son como son y ya, pues muchas de ellas pueden ser cambiadas por nosotros. ¿Cómo? como te lo acabo de decir, haciendo uso de la consciencia, que no es más que esa maravillosa capacidad que todos tenemos de reconocer la realidad de nuestro entorno y de cómo relacionarnos con éste, que es lo que finalmente nos ayuda a darnos cuenta de lo que no está bien en nuestra vida y de esa manera poder cambiarlo.
Te dejo nuevamente con esta frase de Henri David Thoreau que me parece resume este episodio, y que dice: “No conozco ningún hecho más alentador que la incuestionable capacidad del hombre para dignificar su vida por medio del esfuerzo consciente”
¿Y tú, que normales debes cambiar en tu vida?
Si quieres escuchar el episodio podcast de este artículo, sólo da clic a continuación:

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