¿Por qué las pensiones públicas ya no son un sistema sostenible en el futuro? ¡Infórmate acerca de todo lo que necesitas saber en Consejo Financiero!
¿Haz escuchado la frase “Todo tiempo pasado fue mejor”?
Bueno pues te cuento que esta frase la dijo Jorge Manrique de Figueroa un poeta castellano por allá del siglo XV, frase que hoy en día es usada para evocar todas aquellas cosas buenas que alguna vez se tuvieron pero que hoy no se tienen, y con la que se alberga la esperanza romántica de volver a recuperarlas.
En otras palabras, la frase “Todo tiempo pasado fue mejor” es una frase que nos ancla al pasado, no dejándonos ver de alguna manera el presente ni mucho menos el futuro, sino que seguimos viendo con añoranza el pasado.
Bueno, pues resulta que como individuos y sociedades tendemos a quedarnos anclados a las buenas cosas del pasado, como le sucedió al Reino Unido en Junio de 2016, cuando mediante un referendo decidieron salir de la Unión Europea. Es decir, el famoso Brexit.
Y esto se dio porque hoy en día una buena parte de la población de las Islas está compuesta por adultos mayores, quienes votaron masivamente por la salida del país de la Unión, ante el recuerdo y la añoranza de volver a vivir los tiempos del alguna vez poderoso imperio Británico, que ostentaba el dominio de una sexta parte de la población mundial.
Quizás nos parezca absurdo que mediante este referendo el Reino Unido haya decidido como decimos en Colombia “armar rancho aparte” evocando tiempos imperiales en un mundo requeté diferente al que tenemos hoy, renunciando a los innumerables beneficios que en el presente la Unión Europea les ofrecía, pero es precisamente por esa tendencia como individuos y/o sociedad de quedarnos anclados a los buenos tiempos a lo que los expertos atribuyen la salida de este país de la Unión Europea.
Otro ejemplo de añorar los tiempos pasados fue el lema de campaña del entonces candidato Donald Trump, que por cierto, le funcionó una vez para alcanzar la presidencia y fue el famoso “Make America Great Again” que traduce “Haz que América vuelva a ser Grande” evocando los tiempos dorados de los años 40´s, 50´s y 60´s donde los Estados Unidos era por lejos el país más poderoso y próspero del mundo.
Si alguien se hubiera ido del planeta por algún tiempo y hubiera regresado viendo a este excéntrico personaje como presidente se hubiera preguntado ¿y como alguien como Trump pudo lograr ganar la presidencia? Fácil, evocando un pasado glorioso, el cual fue copiado por millones de Estadounidenses que recordaban esas épocas y vieron en Trump la esperanza para volver a ese viejo esplendor.
¿Bueno, bueno y que tiene que ver todo esto con pensiones y aún con finanzas personales?
Bueno, pues porque esto mismo, guardadas las proporciones nos está pasando en algunos países de Latinoamérica y particularmente en Colombia, donde las personas están empezando a migrar masivamente de las pensiones privadas a las pensiones públicas, ante el recuerdo y consejo glorioso de nuestros padres quienes lograron pensionarse muy bien en el régimen público de pensiones.
El problema de todo esto es que la realidad de nuestros países ha cambiado y lo que fue bueno alguna vez, en este caso, las pensiones públicas, no necesariamente serán las mejores en el futuro y quiero contarte el porqué. ¿me acompañas?
Pensiones públicas: ¿Qué es el sistema de reparto?
Bueno, para comenzar es importante explicar que las pensiones públicas se basan en el sistema de reparto.
El sistema de reparto es un sistema solidario de pensiones creado en Alemania por allá en 1886, basado en la solidaridad intergeneracional, donde los trabajadores activos pagan a través de sus cotizaciones las pensiones de los trabajadores jubilados, con la esperanza de que cuando los primeros envejezcan, serán recompensados del mismo modo; en otras palabras, en un sistema donde una generación trabaja para que la anterior reciba una pensión y espera que la siguiente financie sus pensiones cuando ésta también envejezca.
Para que este sistema sea sostenible y un pensionado reciba una cantidad similar a la de su último salario, se hace necesario que hayan más o menos 10 trabajadores activos para financiar la pensión de uno jubilado, o que el crecimiento de la economía genere a su vez mejores salarios y a través de estos se puedan efectuar mejores cotizaciones, o que el estado saque platica a través de los impuestos para compensar la diferencia.
El gran problema es que la demografía en el mundo y en nuestros países ha cambiado dramáticamente, pues claramente las familias hoy de una parte, tienen muchos menos hijos que antes o no los tienen y de otra que el número de personas en edad de jubilación ha aumentado, al punto que ya no existe esta proporción de 10 trabajadores activos por 1 jubilado, sino que hoy es de aproximadamente 5 trabajadores por un jubilado o quizás inferior, sin contar que cerca del 50% de esos trabajadores en nuestros países son informales, es decir, no aportan a los sistemas de pensiones.
Y para completar el cuadro, se estima que para el 2040 haya una relación de sólo 3 trabajadores activos por cada pensionado.
Bueno y ¿Qué significa esto? que a la larga las pensiones ofrecidas por los sistemas estatales van a tender a disminuir dramáticamente, lo que hará que tengan que exigir mayores contribuciones por parte de la población económicamente activa y que seguramente las edades de jubilación sigan aumentando, Todo esto para evitar colapsar.
Y estos cambios deben venir tarde o temprano, pues para compensar la insostenibilidad de los sistemas de reparto, la mayoría de nuestros gobiernos han venido sacando dinero de nuestros bolsillos para pagar las pensiones vía mayores impuestos, en proporciones verdaderamente astronómicas, como lo es el caso de Colombia o Brasil, donde pagar las pensiones cuesta entre un 6% a un 13% respectivamente del Producto Interno Bruto. Mira, en serio, no hay bolsillo, así sea el de papá gobierno, que aguante semejante carga.
Y esto nos lleva a concluir que las pensiones públicas a través del sistema de reparto que claramente fueron buenas en el pasado, no son sostenibles en el futuro, pues fueron diseñadas ojo: en un entorno demográfico y laboral muy diferente al que vivimos hoy en día y que viviremos en el futuro, lo que hace que las doradas pensiones públicas que lograron nuestros padres en el pasado, no van a ser las mismas para nosotros ni mucho menos para las siguientes generaciones en el futuro.
Acompáñame después de este mensaje donde veremos algunas recomendaciones frente a este panorama pensional. Regresamos en breve.
Recomendaciones
Regresamos a Consejo Financiero. Ok. dado este, un poco ácido escenario pensional, ¿Qué te recomendaría hacer?
Bueno, pues en primer lugar, lo que siempre te he dicho: Debes ser consciente que la responsabilidad de construir la pensión es tuya, no del estado, simplemente porque las pensiones públicas son inviables, financieramente hablando, con las actuales condiciones económicas y demográficas, no sólo en Latinoamérica, sino en el mundo.
Bueno, pues precisamente por la insostenibilidad de las pensiones estatales, en 1980 Chile diseño e implementó el sistema de capitalización individual, un sistema donde cada trabajador activo ahorra cada mes obligatoriamente un porcentaje de sus ingresos en una cuenta de ahorro individual, cuyos recursos son invertidos en el mercado de valores y otras inversiones para que generen una rentabilidad de largo plazo.
Bajo este sistema, la pensión final dependerá de cuánto se haya aportado durante la vida laboral y la rentabilidad del fondo. Estos sistemas son administrados por instituciones privadas, llamadas AFP´s. o más conocidas como administradoras de fondos de pensiones, como sucede en países como Chile, Perú, México o Colombia.
De esta manera, cada trabajador puede construir su propia pensión, sin tener que depender del estado y tampoco en convertirse en una pesada carga para este.
Un ejemplo muy similar al modelo de capitalización individual chileno es el que se presenta en los Estados Unidos, donde el sistema es mixto, es decir, hay un sistema público y un sistema de capitalización, donde la principal responsabilidad de ahorrar para el retiro recae no en el gobierno sino en las personas o la empresas en las que éstas trabajen, a través de instrumentos de inversión como los conocidos 401K que son planes de jubilación donde el trabajador y la empresa ahorran para dicho objetivo con beneficios tributarios o las cuentas IRA o individual retirement account, donde sólo ahorra el trabajador.
En Estados Unidos, los jóvenes que empiezan a trabajar saben que deben empezar a ahorrar para su retiro, pues son conscientes que la responsabilidad de la jubilación es propia, pues las pensiones públicas pagan muy poco sumado a que se estima que ojo: para el 2035 no va haber más plata para seguir pagándolas. Si esto pasa en una economía desarrollada como está, ¡que podemos esperar de las nuestras?
Bueno pues en este orden de ideas, mi segunda recomendación es que hagas un plan para construir tu propio retiro, en una administradora de fondos de pensiones, un portafolio de inversión, un 401K o sea el que sea el sistema de pensiones privado o instrumento de capitalización que haya en tu país. ¿Por qué?
Porque mira: es preferible tener el control de nuestro retiro y no tener que depender de la economía, del entorno político ni de las decisiones buenas o malas de nuestros gobiernos.
Pero atención: No basta con que tomes uno de estos planes de jubilación, si no ahorras más de lo que la ley te exige. Si quieres verdaderamente construir una buena pensión, como lo veíamos en el episodio 63 de este podcast, se recomienda aportar cada mes al menos un 15% de todos tus ingresos. Este ahorro lo puedes hacer directamente en cada plan de pensiones o a través de diferentes instrumentos de ahorro voluntario que dependiendo de la legislación de tu país, puede otorgarte múltiples beneficios tributarios.
Bueno ¿Y porqué creo más en el ahorro que hagamos nosotros mismos en sistemas privados o de capitalización en lugar de confiar nuestro futuro al sistema público de pensiones?
Porque si hoy tienes por ejemplo, 35 años, y quisieras jubilarte digamos a los 65 y ahorraras tan sólo $325 dólares mensuales, invirtiendo dichos fondos en portafolios de acciones que te pueden rentar un promedio del 12% anual, ¿sabes cuánto acumularías? ¡un millón de dólares en tu plan de jubilación, que te garantizaría vivir dignamente el resto de tu vida. Bueno y ¿Qué pasaría si empezaras no a los 35 sino antes? Acumularías una verdadera fortuna. Sinceramente, creo que esto es mejor que cualquier sistema de pensiones públicas.
No obstante, si ya te cogió un poco la tarde y estas cerca a tu edad de jubilación y no tienes tiempo para hacer un ahorro de largo plazo lo cual sería lo ideal, quizás sea bastante sabio simular objetivamente y sin apasionamientos que te convendría más entre el sistema de capitalización y el sistema público, con la asesoría experta de alguien que te pueda decir con cuanto te pensionarías en cada sistema, teniendo en cuenta el tiempo de cotización, el monto ahorrado si estás en el sistema de capitalización, tus expectativas laborales y por ende tus ingresos durante los últimos 10 años de aportes al sistema de pensiones.
Como te lo explico en el episodio número 15 de este Podcast, si esperas tener una buena estabilidad laboral y con ésta buenos ingresos, como excepción podrías arriesgarte por la pensión pública, estando eso si preparado a que te puedan cambiar las condiciones con el paso de los años, debido a como ya te lo comentaba, a la insostenibilidad financiera de este tipo de sistemas en el largo plazo.
Ojalá tu que me escuchas, no tengas que asumir este riesgo. Razón por la cual te insisto, en construir tu mismo tu plan de retiro ahorrando diligentemente y no teniendo que depender de nadie más, salvo de tu propia disciplina.
Para concluir…
Bueno, pues estas fueron las razones por las que creo que las gloriosas pensiones públicas que obtuvieron nuestros padres no serán las mismas pensiones públicas que se obtendrán en el futuro, pues el mundo ha cambiado y con éste la necesidad de cambiar la mentalidad frente a un tema tan importante como nuestro plan de retiro.
Imagínate que en los tiempos en los que se inventó la locomotora por allá en 1804 se creía que ese iba a ser el máximo invento que la raza humana podría crear y que todos los inventos que vinieran después no se compararían con éste.
Pero como todos sabemos, no fue así, pues en 1877 se inventó el motor de cuatro tiempos que dio a luz el automóvil, la bombilla eléctrica en 1880, la radio en 1894, los cohetes espaciales, imagínate, en 1903 y el aeroplano en 1906, sin contar los miles de inventos revolucionarios que vendrían después como lo es el caso del internet más recientemente en 1983.
¿Que hubiera pasado si nos hubiéramos conformado con la locomotora y nos hubiéramos quedado en el recuerdo romántico de una máquina que eso si, revolucionó al mundo y que en su momento fue fundamental para el esplendor y la gloria de los países que la aprovecharon?
¿No tendría sentido habernos quedado sólo con la locomotora, cierto? Y los sabemos porque hoy conocemos los maravillosos inventos que vendrían después, que responderían ojo: a las necesidades de las épocas en las que fueron inventados y que transformarían cada vez más nuestra forma de vivir.
Por eso es que creo que no “todo tiempo pasado fue mejor” porque lo que funcionó en el pasado, no necesariamente funcionará en el presente ni mucho menos en el futuro, ni en los sistemas de pensiones ni en cada aspecto de la vida, simplemente porque estamos en un mundo que cambia cada vez más rápido que demanda de nosotros una visión que nos haga ver hacia el futuro, en lugar de quedarnos anclados en el pasado.
Te dejo para terminar este episodio con la frase del político Alemán Willy Brandt que creo resume este episodio quien dijo:
“El futuro no va a ser dominado por aquellos que están atrapados en el pasado”

Deja un comentario